En diálogo con Canal E, Eugenia Muzio, periodista especializada en economía, analizó el complejo escenario energético, marcado por el aumento de tarifas, la deuda del Gobierno con las empresas proveedoras de gas y las consecuencias para la actividad industrial.
La periodista describió el escenario energético como "una tormenta perfecta entre el frío, el suministro de gas, entre lo que le debe el gobierno a las empresas que proveen el gas, entre las industrias que están frenando sus plantas porque no pueden pagar el gas". Según explicó, el Ejecutivo busca sostener el superávit fiscal mientras posterga pagos a las compañías energéticas y mantiene subsidios para parte de los usuarios.
Además, señaló que el Gobierno utiliza al sector energético como una herramienta para mostrar resultados económicos. "La energía parece ser como la moneda de cambio para todo", afirmó, al tiempo que mencionó el impulso a las inversiones vinculadas con Vaca Muerta y el RIGI, aunque advirtió que aún persisten problemas estructurales.
Deuda con energéticas y aumento de tarifas
Muzio explicó que las tarifas registraron una actualización cercana al 3% para el gas y del 1,5% para la electricidad, mientras se prorrogó el subsidio del 75% para una parte importante de los hogares. Sin embargo, advirtió que las empresas proveedoras reclaman "una deuda millonaria que tiene el gobierno de casi 200 millones de dólares", correspondiente a varios meses de suministro impago.
La periodista precisó que, si no se cancelan los compromisos más próximos, la deuda podría seguir creciendo y afectar nuevas inversiones. "Lo que está haciendo es comprometiendo inversiones que hoy en día son súper necesarias", sostuvo.
Falta de infraestructura y presión sobre la industria
Respecto del abastecimiento de gas, Muzio explicó que Argentina incrementó su producción gracias a Vaca Muerta, pero enfrenta limitaciones de transporte durante los meses de mayor consumo. "Sobra gas en el verano y nos falta en el invierno", resumió, al señalar que la infraestructura actual no alcanza para cubrir toda la demanda.
También remarcó que el incremento internacional del precio del GNL llevó al Gobierno a priorizar el gas de producción local para el consumo residencial, mientras muchas industrias deben abastecerse con un combustible más costoso. Como consecuencia, indicó que en provincias como Córdoba y Tucumán varias plantas decidieron reducir o detener su producción porque no pueden afrontar los nuevos costos energéticos.
Finalmente, Muzio sostuvo que todavía no existe un cronograma claro para cancelar la deuda con las empresas energéticas y anticipó que el Gobierno evaluaría pagar únicamente los primeros meses adeudados durante julio, mientras el resto de los compromisos permanece sin definiciones.