La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años y, para Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata, la solución no pasa únicamente por enfrentar la coyuntura. El dirigente explicó que desde el Movimiento Nacional PYME impulsan una ley integral para las pymes destinada a resolver los principales obstáculos que enfrentan las pequeñas y medianas empresas argentinas. "Nosotros hace tiempo que venimos trabajando con una reforma estructural del sector PYME", afirmó.
Según detalló, la iniciativa aborda cuatro ejes centrales: los juicios laborales, la elevada presión impositiva, las dificultades de acceso al financiamiento y la necesidad de reducir la burocracia. "Nuestra ley integral PYME aborda esos cuatro problemas. Y esos problemas son estructurales", remarcó.
Reformas de fondo y medidas de emergencia para la industria textil
Fasano sostuvo que la crisis actual obliga a actuar de inmediato para evitar una mayor pérdida de empleo y el cierre de empresas, aunque advirtió que las soluciones de corto plazo no alcanzan. "No hay futuro sin atacar la coyuntura", aseguró.
En ese sentido, explicó que el proyecto incorpora un capítulo específico sobre la emergencia del sector textil y del calzado, con el objetivo de atender la situación inmediata sin abandonar una estrategia de largo plazo. Además, llamó al oficialismo y a la oposición a alcanzar consensos para evitar que la crisis continúe profundizándose. "Mientras ellos se pelean, se cierran empresas todos los días", advirtió.
Importaciones y comercio exterior: el reclamo de las pymes
Consultado sobre el impacto de las importaciones, Fasano afirmó que el debate debe centrarse en la administración del comercio exterior y no únicamente en la apertura o el cierre de las fronteras comerciales.
El dirigente cuestionó que el Gobierno haya reducido impuestos a los productos importados mientras las empresas nacionales mantienen la misma carga tributaria. Además, sostuvo que existen regulaciones en distintos sectores de la economía que demuestran que el comercio nunca funciona sin controles. "La administración del comercio exterior es necesaria y es imprescindible", enfatizó.
Finalmente, reclamó que las políticas comerciales no perjudiquen de manera diferencial a la industria nacional y pidió reglas de juego equilibradas para que las empresas argentinas puedan competir en igualdad de condiciones.