El mercado cambiario argentino atraviesa semanas de relativa tranquilidad, en un contexto donde el riesgo país supera los 600 puntos y persisten dudas sobre el escenario internacional. Sin embargo, el analista de mercados, Gustavo Quintana sostuvo que la dinámica actual responde a factores internos sólidos: “el mercado vuelve a comportarse con franca tendencia declinante”, afirmó.
El especialista explicó que el ingreso sostenido de divisas, especialmente del sector agroexportador, marca el pulso del mercado. “los ingresos del sector agroexportador siguen fluyendo con naturalidad, con buen ritmo”, detalló, al tiempo que mencionó el aumento de camiones en el puerto de Rosario como señal clave. A esto se suman exportaciones energéticas, mineras y emisiones de deuda que fortalecen la oferta.
En este escenario, remarcó: “la oferta domina el desarrollo de las operaciones”, lo que explica por qué el dólar no logra sostenerse por encima de los $1.400. Para Quintana, esta tendencia podría extenderse al menos hasta el cierre del primer trimestre, impulsada por la próxima liquidación de la cosecha de soja.
Un mercado local “blindado” frente al contexto internacional
A pesar de las tensiones geopolíticas globales, el impacto en Argentina ha sido limitado. “da la sensación que en el mercado local estamos estructuralmente blindados de todos esos fenómenos”, aseguró Quintana, en referencia a los conflictos en Medio Oriente.
El analista subrayó que, incluso en escenarios de incertidumbre externa, el dólar local no mostró reacciones significativas: “desde el comienzo de las hostilidades el dólar acá no reaccionó”. Según su visión, la estabilidad responde a un flujo de ingresos “medianamente asegurados” y a la falta de shocks internos.
Riesgo país alto y pocas chances de inversión masiva
Respecto al riesgo país, Quintana fue claro al señalar que aún es un obstáculo para la llegada de capitales: “Argentina tiene que perforar los 500 puntos… estar por debajo de los 400 para que los fondos puedan invertir”. Con niveles actuales en torno a 624 puntos, el país sigue fuera del radar de muchos inversores institucionales.
Aun así, llamó a la cautela y a evitar conclusiones apresuradas sobre el tipo de cambio: “yo creo que vale lo que tiene que valer en función del mercado”, sostuvo, descartando que exista un atraso cambiario evidente.
En relación a una eventual eliminación total del cepo, Quintana no prevé un salto brusco del dólar. “no creo que haya una disparada… probablemente se acomode a otro nivel”, explicó, apoyándose en la actual disponibilidad de divisas.
Finalmente, destacó que el comportamiento del mercado responde a fundamentos más que a expectativas: “si ingresan dólares, es porque hay dólares para ingresar y la demanda todavía no se presenta en una dirección tan ardiente”.