La minería y la energía alcanzaron durante el primer cuatrimestre del año niveles de generación de divisas comparables a los del campo, un dato que refleja la transformación productiva que atraviesa Argentina. Para Luis Bolomo, especialista en energía, este fenómeno marca apenas el inicio de una tendencia que podría consolidarse durante los próximos años.
"Argentina está con una curva de crecimiento, con un proceso de crecimiento en exportaciones de petróleo, gas y minería que son impresionantes", destacó el especialista.
Según explicó, los ingresos generados por estos sectores alcanzaron los 8.000 millones de dólares en los primeros cuatro meses del año, impulsados principalmente por el aumento de la producción de petróleo y gas. "Se habla de ingresos por 8.000 millones de dólares en el cuatrimestre. Esto es producto del incremento de la producción en gas y petróleo fundamentalmente", señaló.
Bolomo remarcó que la producción petrolera argentina se acerca actualmente a los 800.000 barriles diarios y que el desarrollo de nueva infraestructura permitirá ampliar significativamente la capacidad exportadora del país.
El potencial del GNL y las exportaciones energéticas
Uno de los ejes centrales del crecimiento proyectado es la construcción de infraestructura para exportar gas natural licuado (GNL), un mercado con alta demanda internacional. "Argentina está construyendo los gasoductos hacia Punta Colorada que van a permitir exportar gas natural licuado", explicó.
De acuerdo con sus proyecciones, el país podría alcanzar exportaciones de hidrocarburos por unos 50.000 millones de dólares entre 2028 y 2030, mientras que la minería aportaría entre 10.000 y 12.000 millones de dólares adicionales. "Sobre el final del 2028, entre 2028 y 2030, Argentina va a estar exportando 50.000 millones de dólares en hidrocarburos", aseguró.
Al mismo tiempo, consideró que el crecimiento energético no implica un desplazamiento del sector agropecuario, sino una ampliación de las fuentes de generación de divisas para la economía nacional.
Inversión, financiamiento y desarrollo de Vaca Muerta
Bolomo destacó que sostener este crecimiento requerirá fuertes inversiones, especialmente en la explotación no convencional, donde la actividad debe mantenerse de manera permanente para garantizar la producción. "Argentina para desarrollar la totalidad de su potencial necesita una inversión anual de 15 mil millones de dólares", afirmó.
En ese contexto, valoró la importancia de herramientas financieras como las obligaciones negociables y los incentivos contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). "La habilitación del sistema de obligaciones negociables es muy importante porque tiene una buena tasa de interés y tenés producción asegurada y mejorada", sostuvo.
Para el especialista, la combinación entre inversión, financiamiento y expansión productiva permitirá consolidar a la energía y la minería como motores estratégicos del crecimiento económico argentino durante la próxima década.