El especialista en comercio exterior, Miguel Ponce, pasó por Canal E y explicó cómo el nuevo cronograma electoral puede afectar las inversiones, el mercado cambiario y el comercio exterior argentino.
“Claramente este nuevo cronograma electoral impacta en la economía en dos planos”, señaló Miguel Ponce, quien además trazó un paralelismo entre la situación local y el escenario internacional.
La recesión en Argentina y su relación con el resto del mundo
Según analizó, Argentina atraviesa un escenario complejo: “Se consolida el escenario de recesión y a nivel mundial, paradójicamente, hoy todos los nuevos indicadores que están diciendo que obviamente por el tema Ormuz, el petróleo, la crisis energética, los bonos, la crisis de bonos que se adelanta, la crisis de deuda, en realidad que se refleja en los bonos”.
Ponce destacó que la segunda vuelta presidencial de Brasil representa un factor de especial relevancia para Argentina debido al peso comercial y financiero de la relación bilateral. “Mientras que Brasil nos impacta de forma directa y casi inmediata en la economía argentina, obviamente por el peso comercial y cambiario, España en cambio lo hace de manera más indirecta, pero igualmente relevante por los flujos de inversión y por la percepción al riesgo que hay”, explicó.
También destacó la reacción de los mercados brasileños y el comportamiento del real: “La subida del Real, después del resultado electoral, y obviamente descomprime nuestro mercado cambiario”.
El fortalecimiento del Real brasileño favorece el mercado cambiario argentino
Además, el especialista en comercio exterior sostuvo que el fortalecimiento de la moneda brasileña puede beneficiar a Argentina. “Esto le quita 1% aproximadamente de presión al dólar, o sea, mejora los términos del intercambio argentino, y esto que implica obviamente más exportaciones”, expresó.
Al analizar el escenario electoral español y la participación del gobierno argentino, planteó reparos sobre el involucramiento de Javier Milei en elecciones extranjeras: “Desde mi lectura, no es prudente porque nosotros debiéramos desideologizar nuestros vínculos diplomáticos para no perjudicar nuestros vínculos comerciales y económicos”.