El precio de los combustibles en Argentina volvió a acelerarse en marzo. Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, los valores en surtidores acumulan una suba cercana al 9%, según estimaciones de la consultora EcoGo.
El aumento se explica principalmente por el salto del precio internacional del petróleo. El barril de Brent superó los USD 100, lo que presiona los costos de las petroleras y termina trasladándose al consumidor.
El impacto ya se observa en estaciones de servicio de Ciudad de Buenos Aires. Allí, los precios de nafta y gasoil aumentaron en las principales cadenas del mercado: YPF, Shell y AXION.
Además del impacto directo en el bolsillo de los conductores, los analistas advierten que este fenómeno podría sumar presión a la inflación de marzo.
Combustibles: subas de hasta 8% en una semana
Los relevamientos recientes muestran aumentos importantes en apenas siete días. En estaciones de servicio AXION, la nafta Súper llegó a $1.809, mientras que la Quantium alcanzó $2.049. En el caso del gasoil, el Diesel X10 se ubicó en $1.899 y el Quantium Diesel X10 en $2.109.
En Shell, los precios también subieron con fuerza. La nafta Súper se vendió a $1.890, la V-Power Nafta a $2.069 y la V-Power Diesel a $2.129. El GNC fue el único combustible que se mantuvo estable, en $630.
Por su parte, YPF mostró uno de los mayores ajustes semanales. La nafta Súper se ubicó en $1.883, la Infinia en $1.975 y la Infinia Diesel en $2.033.
El mayor salto se registró en la nafta Súper de YPF, que subió $145 en una semana, lo que equivale a un incremento del 8,3%.
En promedio, los combustibles líquidos aumentaron 4,8% en siete días, aunque las variaciones dependen del producto y de la empresa.
El petróleo y la inflación, en el centro de la escena
El índice de precios de combustibles que elabora EcoGo muestra la magnitud de la aceleración. El indicador pasó de 136,3 el 26 de febrero a 148,2 el 16 de marzo (base enero 2025 = 100).
Esto implica un aumento acumulado del 8,67% en menos de tres semanas, un salto significativo luego de varios meses con ajustes moderados.
La suba no solo afecta a los automovilistas.
Según la consultora GMA Capital, un incremento del 10% en los combustibles agrega 0,37 puntos porcentuales a la inflación. Por eso, el Índice de Precios al Consumidor podría ubicarse cerca del 2,8% en marzo, en línea con los meses previos.
El efecto se transmite rápidamente a través del transporte, los costos logísticos y los insumos industriales.
Incertidumbre global y presión sobre los precios
El principal factor detrás de esta dinámica es el contexto internacional. El conflicto en Medio Oriente empujó al alza el precio del petróleo y generó volatilidad en los mercados energéticos.
Según estimaciones de GMA Capital, si el Brent sube hasta USD 100, el impacto inflacionario podría sumar hasta 0,5 puntos adicionales. Este escenario también podría generar efectos de segunda ronda. El aumento de los combustibles suele trasladarse a alimentos, bienes industriales y fletes, lo que amplifica el impacto sobre el costo de vida.
Los analistas coinciden en que la evolución del petróleo será clave en los próximos meses. Si el conflicto internacional se intensifica, la presión sobre los surtidores podría continuar.
Mientras tanto, las petroleras locales seguirán ajustando precios para reflejar los mayores costos del crudo y los cambios impositivos del sector.