La caída del 9,2% en las ventas de las pymes y el impacto sobre más del 80% de las empresas volvieron a poner en el centro del debate la situación de la actividad económica. En este contexto, el consultor pyme Matías Franco describió el escenario actual como una “Argentina dual”, donde conviven indicadores macroeconómicos positivos con dificultades persistentes para gran parte del entramado productivo.
Según explicó, el país atraviesa una etapa de transición en la que no todos los sectores avanzan al mismo ritmo. “Estamos frente a una Argentina dual que está atravesando una transición donde no todos los sectores se recuperan al mismo tiempo”, afirmó. Para Franco, existen señales alentadoras en variables como la inflación, el riesgo país, la estabilidad cambiaria y las inversiones, aunque aclaró que “en la micro todavía no se logra ver” y que el deterioro del poder adquisitivo sigue afectando a empresas y consumidores.
Una recuperación desigual según la actividad y la región
Para ilustrar las diferencias que observa en el país, Franco comparó la realidad de Río Negro con la de Neuquén. Mientras en algunas zonas predominan las dificultades para crecer y la falta de infraestructura, en otras el impulso de sectores estratégicos genera un fuerte dinamismo económico.
En ese sentido, defendió la estrategia económica del Gobierno y sostuvo que el crecimiento debe comenzar por los sectores con mayor capacidad de generación de riqueza. “Sí o sí tenés que entender que se empieza de arriba para abajo”, señaló, al referirse al papel de actividades como la minería y la energía en el proceso de recuperación económica.
Sin embargo, reconoció que muchas pymes atraviesan dificultades para adaptarse al nuevo contexto. Según relató, algunos empresarios continúan intentando sostener modelos de negocio que perdieron competitividad frente a los cambios del mercado y la apertura económica. “Estamos frente a un nuevo escenario, a una nueva Argentina”, remarcó, al tiempo que insistió en la necesidad de redefinir estrategias para sobrevivir en un entorno más competitivo.
La presión impositiva, el principal reclamo empresarial
Más allá de las perspectivas positivas sobre la macroeconomía, Franco identificó un obstáculo central para la recuperación de las pequeñas y medianas empresas: la carga tributaria. “Necesitamos urgente una reforma tributaria”, enfatizó. A su entender, la reducción de impuestos permitiría liberar recursos para que las empresas inviertan, contraten personal y reactiven el consumo.
El consultor cuestionó además la complejidad del sistema impositivo argentino. “Tenemos 160 impuestos. No puede haber 160 impuestos. Mirá para el costado y Chile tiene 15”, sostuvo.
Respecto a las expectativas empresarias, Franco consideró que existen señales de cambio, aunque todavía son parciales. “Se están dando señales”, afirmó, y agregó que las reducciones impositivas implementadas en algunos sectores representan los primeros pasos de un proceso que debería profundizarse.
De cara a los próximos meses, se mostró moderadamente optimista y aseguró que las reformas pendientes podrían permitir una mejora gradual del clima de negocios. “Son las primeras luces y eso tiene que seguir bajando urgente”, concluyó.