En diálogo con Canal E, Jorge Samuelian, abogado laboralista, explicó cómo avanza la reforma laboral y qué cambios introduce en indemnizaciones, juicios y contratación.
La reforma laboral en Argentina avanza tras la suspensión de la cautelar que frenaba algunos artículos, y abre un nuevo escenario para empresas y trabajadores. Jorge Samuelian fue contundente sobre su validez: “Esta reforma es ley… no hay argumentos jurídicos de peso para impedir que sea aplicada”, afirmó, destacando que el proceso cumplió con todos los requisitos constitucionales.
El especialista remarcó que el objetivo central es mejorar las condiciones de empleo. “La ley… es generar condiciones de empleabilidad desde lo legal”, sostuvo, y agregó que busca eliminar trabas que desincentivan la contratación formal.
En ese sentido, rechazó la idea de confrontación entre partes: “Defiendo a la empresa y defiendo al trabajador. Yo no veo el enfrentamiento”, aseguró, subrayando que el espíritu de la norma apunta a reducir la informalidad laboral.
Indemnizaciones, juicios laborales y cambios clave
Uno de los puntos más debatidos es el régimen de indemnizaciones. Samuelian aclaró que no hubo cambios estructurales en el cálculo: “Se sigue pagando el despido a razón del mejor sueldo… por cada año de trabajo”, explicó. Esto implica que un trabajador mantiene el derecho a cobrar según su antigüedad, sin topes.
Sin embargo, sí se eliminaron recargos adicionales vinculados al empleo no registrado. “Ya están derogadas las indemnizaciones agravadas”, señaló, aunque aclaró que continúan las sanciones mediante multas para quienes incumplan la ley.
Otro cambio relevante apunta a reducir la litigiosidad. “Los juicios se van a actualizar… por inflación más un 3% anual”, indicó, en referencia a un nuevo esquema que intenta dar previsibilidad. No obstante, advirtió sobre posibles conflictos: “El 67% de la inflación pasada… va a ser otra vez difícil de cumplir”, lo que podría generar nuevas disputas judiciales.
Además, destacó simplificaciones administrativas en la relación laboral, como la digitalización de recibos y la claridad en procesos como indemnizaciones por fallecimiento o certificaciones laborales.
Incentivos al empleo y desafíos estructurales
La reforma también introduce herramientas para fomentar la contratación. Samuelian destacó nuevos mecanismos: “Hay dos sistemas… que pueden permitir incorporar gente que está desempleada”, en referencia a programas que reducen costos para nuevas contrataciones.
Sobre el debate en torno al financiamiento previsional, fue cauteloso: “No te puedo hablar de financiación… eso me excede”, aunque expresó confianza en que el diseño del sistema contemple su sostenibilidad.
El abogado insistió en que el problema de fondo no es la existencia de conflictos, sino su costo y duración. “Los juicios están demorando muchísimo… tenemos sentencias de 12 o 14 años”, explicó, señalando que este contexto distorsiona las indemnizaciones y afecta tanto a trabajadores como a empresas.
Finalmente, sintetizó el objetivo central de la reforma: “Lo que buscamos… es seguridad jurídica, previsibilidad de costos en un conflicto”, concluyó, destacando que sin estabilidad económica estas medidas podrían perder efectividad.