La segunda mitad del año legislativo tendrá como principal desafío para el Gobierno nacional la aprobación de la reforma política, una iniciativa que incluye la eliminación de las PASO y que requiere intensas negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas para conseguir los votos necesarios en el Congreso.
De acuerdo con el análisis de la periodista Mariana Mei, el oficialismo considera que este período no electoral representa una oportunidad para avanzar con cambios institucionales y reactivar proyectos económicos que quedaron pendientes durante el primer semestre. Sin embargo, el éxito de esa estrategia dependerá de la capacidad del Ejecutivo para alcanzar acuerdos con las provincias.
Las negociaciones con gobernadores, la clave del oficialismo
"Al Gobierno lo que lo desvela es esta reforma política porque, bueno, corre el tiempo, es un año que no es electoral", explicó Mariana Mei. La periodista señaló que el oficialismo considera este período clave para modificar las reglas electorales antes de que comience el calendario de las próximas elecciones.
Además, recordó que durante el primer semestre quedaron pendientes varios proyectos económicos de interés para el Ejecutivo. "Hay otras que tienen que ver más bien con la economía. Por ejemplo, el tema del superrégimen, el tema de las zonas frías que quedó a medio camino", sostuvo, al tiempo que mencionó la ley de sociedades como parte del proceso de desregulación estatal que el Gobierno busca reactivar.
Según Mei, la principal dificultad para avanzar con la reforma política radica en la necesidad de construir consensos con las provincias. "Le está costando, no solamente porque las provincias piden a cambio obra pública", afirmó, al describir el complejo escenario de negociación que enfrenta la Casa Rosada.
La especialista indicó que el Ejecutivo ya cuenta con algunos respaldos provinciales, aunque todavía insuficientes para garantizar la aprobación de la iniciativa. También explicó que una de las herramientas de negociación pasa por acuerdos electorales.
"Esto del tema de las colectoras, la famosa restitución de las colectoras, lo que viene a prometerles es que no van a poner un candidato", detalló. Según explicó, el oficialismo podría resignar candidaturas propias en determinadas provincias para fortalecer alianzas con gobernadores a cambio de respaldo parlamentario.
Brasil y el contexto político complican el escenario
Mei también advirtió que la agenda legislativa se vio atravesada por las repercusiones políticas derivadas de los acontecimientos ocurridos en Brasil, situación que generó proyectos de repudio y posicionamientos de distintos espacios políticos. "Todo esto embarra un poco la cancha porque sabemos que detrás de esas declaraciones también hay varios intereses", señaló, al remarcar que Brasil continúa siendo el principal socio comercial de la Argentina y que varias provincias observan con preocupación cualquier conflicto diplomático.
Finalmente, confirmó que la actividad parlamentaria retomará su ritmo habitual en agosto. "La primera fecha que se sabe que está convocada es el día 6 de agosto", indicó, en referencia al reinicio de las sesiones ordinarias tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, donde volverán a debatirse los principales proyectos impulsados por el Gobierno.