El comienzo de 2026 encuentra a la economía argentina bajo un nuevo régimen cambiario que generó expectativas inmediatas en el mercado. Para el economista Roberto Rojas, en diálogo con Canal E, la suba inicial del dólar oficial no debe sobredimensionarse. “Así sea una pequeña suba, lo que hay que interpretar es que es el primer día y es posible que haya una sobrerreacción”, explicó, y señaló que el mercado todavía evalúa si el tipo de cambio se moverá hacia la banda superior o se mantendrá estable.
Sin embargo, el eje del análisis no pasa por la cotización diaria. “El verdadero desafío que tiene el Gobierno es poder acumular la cantidad de dólares necesaria para acumular reservas y además para pagar capital e interés de la deuda externa”, afirmó. En ese sentido, advirtió que el problema estructural sigue intacto: “Nosotros seguimos insistiendo que el verdadero problema es la falta de capacidad de acumulación”.
Reservas, deuda y un margen de maniobra ajustado
Rojas detalló que, si bien desde el inicio de la gestión se acumularon dólares vía comercio exterior, el resultado neto es mucho menor. “Si quitamos turismo y pago de intereses, esa acumulación se reduce a poco más de 3.000 millones de dólares”, señaló, marcando el límite del modelo actual.
Respecto al vencimiento del 9 de enero, fue contundente: “El Gobierno no llega bien, llega ajustado”. No obstante, remarcó que existen herramientas en marcha. “El ministro Caputo habló de un repo ya negociado con distintos bancos por 7.000 millones de dólares, y eso es lo que da la espalda”, explicó, y consideró que las negociaciones privadas permiten cubrir el compromiso inmediato.
Para el economista, el cambio en la forma de ajustar las bandas cambiarias tendrá impacto más adelante. “Es una medida que va a tener pocos días y probablemente empiece a impactar en los vencimientos de marzo en adelante”, sostuvo.
Inflación, salarios y el rompecabezas macroeconómico
Sobre la reacción del mercado, Rojas descartó una corrida similar a la previa a las elecciones. “Hoy vemos que esa sobrerreacción es muchísimo menor y probablemente quede dentro de la banda”, afirmó. El problema, según explicó, se traslada al plano interno. “Tenemos una inflación que viene en pesos, pero si no ajustamos la banda, termina siendo en dólares”, advirtió.
En ese contexto, planteó un dilema complejo: “La única manera de abaratar costos es bajando más los salarios, que ya están muy deprimidos, o dejando ingresar más bienes del exterior”, lo que impactaría negativamente en la balanza comercial.
Sobre los precios, anticipó continuidad: “Vamos a seguir teniendo el mismo tipo de inflación, puede ser un 0,4 más o un 0,3 menos”, y alertó que estabilizarse en niveles del 2% al 3% mensual sigue siendo un problema grave para la macroeconomía argentina.