El Informe de Empiria Consultores, la firma fundada por Hernán Lacunza, mostró que la actividad económica cerró diciembre con un avance de 0,5% mensual sin estacionalidad, según el Indicador Preliminar de Actividad (IPA-Empiria). El dato permitió compensar la caída de noviembre y cerrar el cuarto trimestre con un crecimiento de 0,2%, el segundo consecutivo tras el +0,3% del tercer trimestre.
Sin embargo, el balance anual fue más moderado. El propio informe advierte que “a lo largo del año, la economía estuvo prácticamente estancada”, y señala que la mejora interanual de diciembre habría sido de apenas 0,1%.
En términos anuales, 2025 cerraría con un crecimiento de 4,1% respecto de 2024, cifra que el estudio relativiza al explicar que ese número responde casi íntegramente al efecto arrastre del año previo: “solo manteniendo durante todos los meses de 2025 el nivel de actividad de diciembre de 2024 (o sea, estancamiento), el promedio 2025 fue 4,1% superior al promedio 2024”. Para 2026, el arrastre estadístico que deja diciembre es de apenas 0,5%, por lo que “prácticamente todo el crecimiento será propio del año en curso”.
Industria: mejora insuficiente y tendencia débil
El capítulo industrial es el más crítico del informe. En diciembre, la industria cayó 0,1% mensual desestacionalizado y 3,9% interanual. Aunque el año cerró con una suba de 1,6%, el estudio aclara que la mejora se explica por la baja base de comparación de 2024, cuando la actividad había retrocedido 9,4%, tras una caída de 1,8% en 2023.

El diagnóstico es contundente: “la mejora del 2025 es insuficiente y la tendencia no es positiva”. De hecho, la producción industrial de diciembre fue 15% menor a la de principios de 2023, período que el informe califica como un nivel “ficticio”.
De cara a 2026, el sector enfrenta un arrastre estadístico negativo de -2,5%, lo que implica que, si se mantiene el nivel actual, la industria volvería a caer el próximo año.
El comportamiento sectorial fue dispar. Solo alimentos (impulsado por la molienda de oleaginosas) y refinación de petróleo superan los niveles de 2023. La industria química se mantiene en línea con ese año, traccionada por la actividad agropecuaria. En cambio, los sectores transables muestran fuertes retrocesos: el textil está 31,5% por debajo de 2023; caucho y plástico, -28,4%; y la industria automotriz, -23% respecto de noviembre de 2023, pese a que los patentamientos crecieron. También los minerales no metalíferos, vinculados a la construcción, se ubican 18% debajo de los niveles previos.
Construcción: rebote en diciembre, pero 21% debajo de 2023
La construcción mostró una mejora puntual en el último mes del año. En diciembre creció 3,8% mensual sin estacionalidad y 2,8% interanual, recuperando buena parte del retroceso de noviembre. El año cerró con un alza de 6,8%, aunque el nivel de actividad sigue siendo 21% inferior al de noviembre de 2023.

Para 2026, el arrastre estadístico del sector es de apenas 0,5%, lo que deja un margen acotado para la expansión.
El informe distingue entre obra pública y privada. Los insumos destinados a la obra pública cayeron 11,6% mensual y 4% interanual en diciembre, aunque en el acumulado anual crecieron 44%, impulsados por la recuperación provincial en un año electoral. En cambio, los insumos vinculados a la obra privada permanecen estancados y registraron una caída interanual del 10% en el último mes del año.
Para enero, los indicadores adelantados muestran señales mixtas: el Índice Construya retrocedió 11,6% mensual, mientras que los despachos de cemento aumentaron 2,1%.