En un hito que combina emoción humana y avance tecnológico, el astronauta de la NASA y comandante de la misión Artemis II, Reid Wiseman protagonizó una histórica videollamada con sus hijas mientras viajaba con la nave Orion a más de 353 mil kilómetros de distancia del planeta Tierra. El contacto en plena trayectoria espacial marcó un antes y un después en las comunicaciones del ámbito espacial.
En las imágenes difundidas por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio se observa a Wiseman sonriendo mientras conversando en el marco de un momento íntimo que rápidamente se volvió viral y que humaniza una misión caracterizada por su complejidad técnica.
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En este contexto, el líder de la tripulación de Artemis II, Reid Wiseman, significó que “es increíble poder verlas y hablar con ellas como si estuviera en casa, aunque esté a cientos de miles de kilómetros”.

“La comunicación no sólo fue estable, sino que además permitió transmitir video en alta calidad, algo impensado hace pocos años”, precisaron desde la agencia espacial estadounidense.
La tecnología láser que hizo posible la videollamada desde el espacio profundo
El logro fue posible gracias al sistema de comunicaciones ópticas desarrollado por la NASA, conocido como Deep Space Optical Communications (DSOC), que utiliza tecnología láser en lugar de las tradicionales ondas de radio. Este avance permite transmitir datos a velocidades mucho más altas, incluso a distancias que superan la órbita lunar.
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A diferencia de las comunicaciones convencionales, los enlaces láser envían información en forma de haces de luz altamente concentrados, lo que incrementa significativamente el ancho de banda disponible.
Esto hace posible no solo enviar imágenes de alta resolución, sino también realizar videollamadas en tiempo real o con mínima latencia, algo clave para futuras misiones tripuladas a Marte.

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Desde la Tierra, estaciones especialmente equipadas reciben estas señales ópticas, que deben ser apuntadas con extrema precisión debido a la estrechez del haz láser. Incluso pequeñas desviaciones podrían interrumpir la comunicación, por lo que el sistema requiere sofisticados mecanismos de seguimiento y corrección.
PM