Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, se pronostica un índice UV de nivel 11, considerado extremo. Se recomienda evitar la exposición directa entre las 11 y las 16 horas para prevenir daños severos.
En el resto del país, el Servicio Meteorológico Nacional prevé niveles de radiación de hasta 14 en el Norte y Cuyo, mientras que en la Patagonia el índice será muy alto, oscilando entre 8 y 10 según la nubosidad.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El Índice UV Solar Mundial (IUV) es una medida estándar de la fuerza de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta escala numérica comienza en cero; a medida que el valor aumenta, es mayor el potencial de daño para la piel y los ojos, reduciéndose el tiempo necesario para que se produzcan lesiones.
Es fundamental conocer este indicador porque la radiación UV es invisible y no se percibe a través del calor. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca que el IUV es una herramienta educativa clave para que la población adopte medidas preventivas y planifique sus actividades al aire libre, minimizando así los riesgos de una sobreexposición accidental.

El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La excesiva exposición a la radiación UV conlleva riesgos significativos, tales como quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel y un aumento en las probabilidades de desarrollar cáncer de piel. La OMS advierte que incluso dosis que no llegan a causar quemaduras visibles pueden dañar el ADN celular, provocando efectos crónicos a largo plazo.
Además de los daños cutáneos, los rayos UV pueden causar lesiones oculares graves, como cataratas y pterigión (crecimiento anormal de tejido en la córnea). Según la OPS, la radiación solar también puede alterar el sistema inmunitario, debilitando la capacidad del cuerpo para defenderse contra ciertas enfermedades y reduciendo la eficacia de las vacunas.
Para proteger la salud, los organismos internacionales recomiendan buscar la sombra durante las horas centrales del día (de 10:00 a 16:00). Es esencial el uso de ropa protectora, sombreros de ala ancha y anteojos de sol con filtro UV certificado, además de aplicar protector solar de amplio espectro con un factor (FPS) de 30 o superior cada dos horas.
Finalmente, la OMS hace especial hincapié en proteger a los niños y adolescentes, ya que su piel es más sensible y el daño solar acumulado durante la infancia es un factor determinante para el desarrollo de enfermedades en la edad adulta. No se debe bajar la guardia en días nublados, ya que hasta el 80% de la radiación UV puede atravesar una capa de nubes tenue.