viernes 09 de diciembre de 2022
COLUMNISTAS lecturas

A paso redoblado

30-09-2022 23:55

Creí venir avanzando a paso redoblado en mi intento de explicar la sorpresa que me produjo el encuentro fortuito entre la aguja de navegar cultos diabólicos de Joris Karl Huysmans, el gran autor decadentista y discípulo de Flaubert, con Georges Rouault, artista cuyos trazos aspiran a la santidad pictórica, cuando de pronto me di cuenta de que lo que imaginaba como un gran apuro se trataba en realidad de una sórdida, culposa, semítica demora en encarar el asunto, por un sencillo y excusable motivo: nuestro columnista dominical Quintín escribió hará un mes su columna sobre Huysmans. Sorpresa y media para mí, que imaginé que Huysmans era solo mío, aunque me consta que al menos Luis Chitarroni, Guillermo Piro y Juan Becerra lo leyeron.

El caso es que renuncié al avance como realista cercado por las tropas del general San Martín, y me desparramé en digresiones y asociaciones, cosa que nadie más que yo reparara en la coincidencia que ahora, raskolnikovianamente, vuelvo a poner en escena: Quintín escribió sobre Huysmans antes que yo. Como lo hago después de él, nadie sabrá si mis ideas respecto del autor son mejores o peores que las suya: ¿quién relee una columna?

La novela diabolista Allá lejos debe de haber hecho mucho escándalo en su época: fiestas negras en iglesias ídem, fornicaciones en los altares, invocaciones al más malo de los malos, etcétera. Pero la gloria más o menos imperecedera de Huysmans se debe a Contra natura, que oficia un doble milagro: la invención de un personaje nuevo, Des Esseintes, y la elección de un estilo que obtiene su mejor resultado tomando lo peor de Flaubert.

Seguirá.