jueves 06 de octubre de 2022
COLUMNISTAS Política efímera

Luna de miel

16-09-2022 23:55

Los matrimonios, las celebraciones de casamiento, incluyen una serie de rituales que se mantienen y actualizan de acuerdo a las culturas y/o las religiones de los contrayentes.

Romper una copa, entregar anillos, hacer promesas o votos, tirar arroz, entrada de la novia, lugar de los padrinos, de los testigos, duración de la fiesta, las ligas, el ramo, junto a antiguas y nuevas tradiciones.

Un ritual al que dan curso las bodas es la luna de miel. Entendemos por “luna de miel” el período que las parejas disfrutan generalmente luego de su boda. En política se aplica al período que sigue a una victoria electoral, pero si esos políticos pierden una elección siendo gobernantes, es posible que, si vuelven a presentarse con éxito, su luna de miel con la población dure menos que la de un nuevo candidato que trae el beneficio de la duda.

La agenda de los que no pueden

El que ya ha ejercido el poder, aun triunfando tiempo después, lleva una carga negativa más difícil de revertir que el que llega sin decepciones previas. No se conoce, en términos futboleros, a ningún jugador que habiendo sido sacado en el primero pueda entrar en el segundo tiempo. Claro que, la esquizofrenia de la polarización eterna sacude al país y puede hacer lo suyo, como el juego del samba que termina tirando a todos por el piso.

Hay encuestas que dicen que la luna de miel, la época romántica del matrimonio, dura un poco más de un año para luego ir perdiendo el entusiasmo original. Al decir de Sabina, que no nos duerman con cuentos de hadas.

En la política y, sobre todo, en la Argentina, la luna de miel puede ser efímera. Por ello, para cualquier político, electo o nombrado, la mejor manera de encarar al pueblo es escuchando genuinamente. Que no confundan la luna de miel con la despedida de soltero. Y que, Sabina dixit, todas las noches sean noches de bodas, que todas las lunas sean lunas de miel.

* Sindicalista. Convencional Nacional UCR.