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Un gobierno con crédito limitado

ASAMBLEA LEGISLATIVA 20240301
ASAMBLEA LEGISLATIVA. | NA

Esta nota fue escrita antes de la presentación del Presidente  ante  el Congreso. Por eso, preferimos tratar de contextualizar respecto del ánimo con que espera la ciudadanía los meses que vienen. Quienes, además de  ser consultores, realizamos estudios de opinión pública sabemos que el Gobierno tiene algunos indicadores de opinión altos, pero que viene cayendo.

El estar alto también es relativo. Si comparamos los porcentuales de comienzos de gestión de Milei con los gobiernos de los Kirchner, Macri, incluso Alberto –por no irnos a Alfonsín y Menem–, el Presidente está en desventaja. Todos los anteriores tuvieron niveles de aprobación e imagen muy superiores a los votos obtenidos. No es el caso de Milei.

Insistimos en que el problema del Presidente es cómo hace para crecer en la estimación pública por encima de sus propios votantes y evitar caer. Comparemos algunos datos del estudio nacional que terminamos el 19 de febrero con el que realizamos en diciembre de 2023, diez días después de la asunción.

Cuatro son nuestras conclusiones fundamentales: 1) Cayeron todos los indicadores de gestión, y si bien la mayoría de los votantes de Milei de segunda vuelta continúan apoyándolo, otra parte dejó de hacerlo, entró en dudas y en incertidumbre,  aunque sin referenciarse en opositores. 2) El apoyo al actual gobierno tiene más de expectativa y rechazo a la vieja política que de aval a las medidas tomadas. El Gobierno no tiene crédito para hacer lo que quiera. Se cree que el Congreso no debe apoyar todas las leyes del Ejecutivo. 3) El ajuste económico pierde consenso, y la población está dividida en dos en relación con los resultados futuros de la política económica. A la preocupación por la inflación y la inseguridad se le suma la preocupación por la pobreza.  4) La gran fortaleza del Gobierno es que la mayoría adjudica la responsabilidad por la situación inflacionaria al gobierno de Alberto Fernández. A la vez que la oposición carece de referentes con prestigio social. Veamos ahora algunos datos. La aprobación de la gestión disminuyó 8 puntos, del 52% al 44%, la confianza en que Milei baje la inflación descendió 16 puntos. Hoy solo el 38% cree que lo conseguirá. El acuerdo con el ajuste económico cayó 12 puntos; el 40% lo aprueba y un 49% lo rechaza. Vamos ahora al tema de las expectativas. Un 48% espera que las cosas dentro de un año estén mejor, pero en diciembre llegaban al 57% quienes tenían expectativa de mejoras. La caída es clara y se explica por un sector de votantes de Milei que hoy no saben qué opinar y dudan.

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Javier Milei. Foto: Pablo Cuarterolo

Cuando preguntamos por el actual plan económico, un 41% cree que servirá para resolver los problemas del país. Mientras que para un 40% no servirá, porque generará más pobres.

El Presidente ya nos anunció que marzo y abril serán los peores meses y que la recuperación será para fines de año. Había hasta la semana pasada un 53% que pensaba darle seis meses de tiempo a la espera de mejoras. Estamos hablando  del tercer trimestre. Quiere decir que con la recesión de hoy la Rosada parece tener un colchón de paciencia social entre los propios.

Habrá que ver qué nos quiere decir Milei  con “peor”. Si compatibiliza las expectativas o el golpe económico, es demasiado fuerte para cambiar los tiempos de espera y minar el apoyo de sus adherentes.

El clima social actual está dividido entre el abatimiento y la bronca. Si la gente está enojada, puede llegar a movilizarse, pero si está deprimida no. Hoy la oposición  carece de referentes. Pero como todo fluye, una vez que terminamos nuestro estudio sucedieron muchas cosas. Estalló  el conflicto con los gobernadores, apareció el papa Francisco, comenzaron los paros y, entre otras cosas, la discusión sobre si el Presidente hizo o no alusión a los discapacitados. Todo está en movimiento. Es revelador que solo un 16% piense que el Congreso debió aprobar la totalidad de la ley ómnibus. No hay crédito para todo.

*Consultor y analista político.