viernes 07 de mayo de 2021
CóRDOBA SITUACIÓN INÉDITA
23-08-2020 00:32

Aprender en un mundo que se rediseña

María Belén Mendé
23-08-2020 00:32

El escenario que plantea la pandemia mundial generada por el Covid-19 nos obliga a una reconfiguración desde distintos ángulos: como individuos, como sociedad y como países en una órbita nacional e internacional. Sin duda estamos viviendo una coyuntura inédita que ha tomado a la Argentina y al mundo entero por sorpresa, frente a la cual se impone el camino de actuar y evolucionar de forma acelerada. Si nos centramos en la educación, podemos decir que ha gozado históricamente de cierta estabilidad como una variable de valor simbólico en la categoría: ser previsible, no cambiar abruptamente y mantener estabilidad han sido características positivas para el mundo educativo. El sistema ha estado estancado y eso lo ha llevado a distanciarse, muchas veces, de las necesidades del entorno y de los propios alumnos.

Sin embargo, en las últimas décadas se ha hecho cada vez más evidente la necesidad de adecuación de la educación a las demandas de un contexto globalizado y desafiante. Hoy se transforma no sólo el medio, sino que se replantea el sentido y la forma en cómo aprenden y para qué aprenden las personas. La educación ha tenido que generar respuestas creativas, en corto tiempo, para atender la necesidad de sostener en el sistema a millones de alumnos en el mundo, y eso la ha impulsado a explorar en tiempos récord- formatos, medios y diversas estrategias para hacer frente una situación inédita e inesperada. Rediseñar sus formas, su misión y su impacto.

La pandemia parece estar venciendo las resistencias de un sector, a modernizarse y adecuarse a las necesidades reales de los alumnos y las sociedades.

Quedarnos en nuestra casa ha impulsado a las experiencias virtuales que potencian una lógica de aprendizaje centrada en el alumno, cada vez más interactiva y dinámica, signada por la flexibilidad y la adecuación de los sistemas a las realidades y experiencias de los alumnos; sus necesidades, intereses, perfiles, tiempos y capacidades son claves para el diseño apropiado de la experiencia educativa.

La mediación tecnológica requiere diseño, implementación y evaluación permanente. Montar contenidos en plataformas digitales no es lo mismo que generar una opción pedagógica integral mediada por tecnología, con centralidad en el aprendizaje personalizado de los alumnos.

Actualmente, muchas experiencias podrán adoptar la primera dinámica, pero serán pocas las que puedan lograr una solución estructural e integral en tan corto tiempo. El alumno actual demanda sistemas académicos sólidos, plataformas intuitivas y dinámicas, así como docentes que los acompañen alimentando su curiosidad, atendiendo sus dudas y planteando desafíos constantes. A la hora de definir qué modelo es más apropiado, hay que considerar las características del destinatario, evaluar los recursos e infraestructura tecnológica a los que tiene acceso, sus tiempos y responsabilidades de vida, más allá de las formativas.

El aula virtual busca garantizar esto a través de simuladores a medida, aprendizaje basado en problemas, proyectos transversales e interactivos, método de caso y retos, entre otros. Hoy, el mundo demanda flexibilidad y el desarrollo de competencias de autogestión, autodesarrollo y modelos que potencien las características particulares de cada individuo a través de la personalización.

La educación ya cambió, porque ha cambiado el mundo y por lo tanto nuestros alumnos y docentes, y ese cambio no volverá a ser reemplazado por la estabilidad y la previsibilidad sino que será constante y nos llevará, a las instituciones educativas, a innovar e insertar nuestras misiones cada vez más desde la ciencia y el conocimiento al servicio del mundo.

María Belén Mendé es rectora de la Universidad Siglo 21

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