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CóRDOBA
UNA EMPRESA CON 72% DE MUJERES

Bechara: “La equidad de género es una condición esencial de derechos humanos”

La filosofía detrás de la empresa que tiene mayoría de mujeres en su staff en una entrevista con el fundador y CEO de Evoltis. “Hoy las empresas deben incluir a las mujeres”, dice.

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TEXTUAL. “El estado debe ser custodio para que los ciudadanos podamos ejercer nuestros derechos y las regulaciones impuestas no garantizan las culturas”, define Bechara en relación con la resolución que impone la paridad en directorios. | CEDOC PERFIL

Marcelo Bechara es el fundador y CEO de Evoltis, una empresa cordobesa de 23 años que se destaca por su per fil innovador con varias unidades de negocios, un contact center, pero también desarrollos tecnológicos, formación y desarrollo de talentos y estrategias de innovación para empresas.

El dato significativo es que el 72% de sus colaboradores son mujeres, mientras que en los puestos de liderazgo llegan al 59% y ocupan la mitad de los roles de alta gerencia. Y esos datos tienen su reconocimiento: en 2019 lograron el quinto puesto como el mejor lugar para trabajar de la Argentina en empresas de más de 1.000 colaboradores. El año pasado obtuvieron el sexto puesto en lo que refiere al mejor lugar para trabajar para mujeres, según el ranking local elaborado por Great Place To work.

—¿Cómo llegaron hasta ahí?
—Es parte del ADN de la empresa. Parte de dos conceptos: la equidad de género es una condición esencial de derechos humanos para construir una sociedad próspera, sostenible e inclusiva. El otro, derivado, es el fomento de la igualdad de oportunidades. Así como la equidad implica iguales derechos y beneficios, las oportunidades igualan en responsabilidades. Se complementan porque tiene que ver con la cultura de nuestra empresa, desde los inicios fue así, se transitó de un modo natural, no salió “por decreto”. La cultura se basa en un triángulo: dignidad, respeto y humildad, tres puntos que hacen un círculo virtuoso que nos permite evolucionar. En el contexto actual, necesitamos empresas que adopten fuertes culturas basadas en ese triángulo para ir al ritmo de los tiempos.

—Sin embargo, existe el techo de cristal en el mercado laboral. La cancha está inclinada. ¿Cómo desarrollan dentro de la compañía las posibilidades de ascenso a puestos gerenciales?
—Coincido en el diagnóstico y le pongo un manto optimista mirando la tendencia, creo que las empresas se dan cuenta hoy de que la equidad de género debe imponerse. Hay un concepto, parte de por qué la cancha está inclinada: el mérito, una palabra que no tiene el trato adecuado. No me refiero al mérito transaccional, sino al mérito que surge de la igualdad de oportunidades y tiene sentido. Así, las personas que escalan en la organización producto de sus competencias es porque tienen el mérito que justifica su crecimiento, desarrollaron las competencias, que se componen de tres cosas: el conocimiento adquirido, la habilidad para aplicarlo y la actitud, coherente con las prédicas que tenemos. Ahí aparecen las culturas sólidas.

—¿Por qué cree que aún otras organizaciones ven como un obstáculo tener mujeres entre sus empleados o colaboradores? Cito el ejemplo histórico de las mujeres discriminadas por su maternidad.
—Hay otro concepto básico: la empresa, como está concebida Evoltis, debe ser el medio para que los colaboradores puedan vivir de forma igualitaria su propósito, el trabajo se orienta a resultados. Si la empresa tiene en claro su propósito y promueve esto, aparece una dimensión diferente de lo que es el rendimiento en el trabajo, orientado al resultado, con un plan donde haya motivación para activar el talento intraemprendedor. Hay culturas que se basan en la innovación: creo que las empresas tenemos productos y servicios y mi pregunta es cuánto va a tardar en copiarlos. Pueden hacerlo, pero no nuestra cultura, y menos aún la de innovación, es la principal propuesta única y de valor de las empresas. Cuando vos tenés un ambiente con el conocimiento al servicio de la innovación, la innovación al servicio de la experiencia positiva de tus clientes, pero también de tus colaboradores, te permite arribar a la era en la que nosotros estamos, la de la colaboración. Ahí están los otros indicadores de progreso. Nuestro propósito es promover interacciones positivas entre las personas y al mismo tiempo promovemos que cada uno viva su propósito, y eso construye una red potente. No lo miramos desde la cantidad de días que una persona tiene que tomarse para lo que sea, la cultura es por resultados, y nos encanta ganar dinero, por supuesto, pero empoderando a las personas independientemente de su género.

—Qué opina de la resolución del Gobierno nacional que insta a la paridad en los directorios de las empresas, así como la ley provincial de incentivo de la participación de mujeres en directorios del sector privado.
—El Estado debe ser custodio para que los ciudadanos podamos ejercer nuestros derechos y las regulaciones impuestas no garantizan las culturas. Con el tema de la paridad en los directorios, si tienen las condiciones, bienvenidas sean. Si todas deben ser mujeres, que así sea. Pero por imposición, me surge una pregunta: ¿El decreto exige la paridad, contribuye a la naturalidad? En Evoltis, los gerentes son 50 y 50, pero son el mejor equipo, no me preocupa la paridad, el porcentaje, sino la condición, las competencias. Lo resumo diciendo que los decretos no promueven culturas. Por el lado de la ley provincial es una estrategia diferente: a nivel nacional es una imposición y en Córdoba es más atinada porque es una elección. Las realidades que se construyen a partir de las dos iniciativas: la provincial me muestra un camino donde tengo beneficios, pero también tengo que velar por la empresa, a partir de la formación, la inclusión, entre otras. Hoy las empresas deben incluir a las mujeres. El lado positivo de estas iniciativas es que nos muestran una realidad en la que pueden asumir roles de liderazgo en la sociedad, y que son necesarios. Con el decreto, como empresario, no me quisiera sentir limitado con un porcentaje.

Paridad en el sector privado
En agosto, el Gobierno nacional a través de la Inspección General de Justicia (IGJ) ordenó que órganos de administración y fiscalización de distintas entidades deberán tener la misma cantidad de hombres y mujeres.

La IGJ podrá exceptuar a una entidad si esta lo pide, siempre y cuando “se funde en circunstancias singulares, extraordinarias, atendibles y objetivas”. Por otro lado, en noviembre, la Unicameral promulgó una ley que incentiva la participación de mujeres en órganos de dirección del sector privado, a través de beneficios como, por ejemplo y en principio, la reducción de tasas de trámites de personas jurídicas.