Por la gloria, la clasificación a la Copa Libertadores de América, la chance de dirimir otros cuatro títulos oficiales y una millonaria recompensa. Todo eso, y mucho más, estará en juego en el histórico partido que Belgrano y River Plate disputarán el próximo domingo en el Estadio Kempes, por la final del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol. El encuentro, que será dirigido por el bonaerense Yael Falcón Pérez, uno de los representantes del referato argentino en el Mundial 2026, determinará el ganador número 143 de un Campeonato de Primera División de la era profesional, según el cómputo que realiza la AFA. Para Belgrano se trata de una chance inédita desde el Nacional 1968, cuando se convirtió en el primer representante cordobés en un campeonato de la máxima divisional afista. En el caso de River, un triunfo representaría la 38° estrella, ya que acumula 37 vueltas olímpicas entre 1932 y 2023.
Quien resulte vencedor, ya sea en tiempo reglamentario, alargue o penales, se asegurará la orden ‘Argentina’ 1 en el sorteo de la Copa Libertadores 2027 y un ingreso mínimo de US$ 3.000.000 por su participación en la fase de grupos del principal certamen de clubes de Sudamérica. Además, tendrá la chance de embolsar un bono adicional por ‘mérito deportivo’ de US$ 340.000 por cada triunfo que logre en los seis encuentros que esa instancia le garantiza a cada uno de los elencos participantes.
Un triunfo en el decisivo duelo del domingo a las 15.30, además, le abrirá el juego al Pirata o al Millonario para poder disputar otros cuatro títulos homologados por la AFA: el Trofeo de Campeones, la Supercopa Argentina, la Supercopa Internacional y la Recopa de Campeones.

La fórmula 70/30
En su condición de sede neutral, el Estadio Kempes repartió su aforo ‘miti-miti’ entre los dos conjuntos finalistas del Torneo Apertura 2026. Mientras los socios e hinchas de Belgrano ocuparán la Popular Artime y la Platea Gasparini, los parciales de River estarán ubicados en la Popular Willington y en la Platea Ardiles.
Con un costo promedio de $115.000 para las entradas generales (11.500 ubicaciones en cada cabecera) y de $ 150.000 en el caso de los tickets preferenciales (19.600 lugares en la Gasparini y 14.400 asientos en ‘la techada’), la venta de los 57 mil boletos disponibles generará una recaudación aproximada de $7.745.000.000, equivalentes a US$ 5,6 millones. La distribución de ese dinero se definirá adentro de la cancha, ya que la Liga Profesional de Fútbol establece que, en los partidos definitorios o de desempate, el 70% corresponderá al ganador y el 30% al perdedor.
Según el reglamento de la competencia, ‘la fórmula del ferné’ también se aplica para ‘ingresos netos -deducidos impuestos, tasas y otros cargos- generados por la comercialización de la publicidad estática y dinámica’ y los correspondientes a ‘derechos de transmisión adicionales y específicos’.
Por la comercialización de localidades, el ítem más comprobable de todos los que están incluidos en la ‘repartija’, los ingresos estimativos serían de US$ 3,4 millones para el campeón y de US$ 1,7 millones para el subcampeón, teniendo en cuenta las deducciones que la AFA (7,5%) y la Liga Cordobesa de Fútbol (5%) aplican sobre las recaudaciones.
Los otros gastos del evento -alquiler del estadio, logística, operativo de seguridad y servicios- forman parte del ‘combo’ que la AFA pactó con el Gobierno de Córdoba para la designación del Estadio Kempes como escenario del partido que definirá el primer campeón del año del fútbol argentino, y que incluye también algunos impuestos provinciales.
Para el campeón del Apertura también habrá un premio de US$ 500.000 que otorga la AFA, con fondos financiados por la Conmebol.

Pasado de Copas
El complejo y engorroso organigrama de ‘la liga de los campeones del mundo’ contempla el otorgamiento de siete ‘estrellas’ para la presente temporada (toda una constelación) y un octavo galardón que comenzará a concederse en 2027.
Además de clasificar como primer representante argentino a la Copa Libertadores del próximo año, el ganador del Torneo Apertura se asegurará la disputa del Trofeo de Campeones, que lo enfrentará al vencedor del Torneo Clausura el próximo 19 de diciembre.
Más allá de lo que pase el domingo en el Kempes, esta chance quedará abierta para el perdedor de Belgrano-River, ya que en caso de repetirse el campeón en el segundo semestre, el otro finalista saldrá de un duelo entre los dos segundos o será directamente un eventual doble subcampeón.
Quien se adjudique el Trofeo de Campeones se ganará el derecho de dirimir la Supercopa Argentina con el vencedor de la Copa Argentina, y también se hará acreedor al pasaporte para jugar la final de la Supercopa Internacional, que lo enfrentará ‘en estadio neutral e internacional’ al Campeón de Liga 2026, proclamación que tendrá como beneficiario al equipo que sume más puntos en la Tabla Anual. Una auténtica ensalada.
Como si fuera poco, la AFA instrumentará a partir del próximo año la disputa de la Recopa de Campeones, un triangular que tendrá como protagonistas a los ganadores de la Copa Argentina, la Supercopa Argentina y la Supercopa Internacional de 2026. El mini-torneo abarcará tres partidos que se jugarán por el sistema todos contra todos y en canchas neutrales, con un particular sistema de puntuación: tres unidades para quien gane en los 90 minutos, dos para quien venza en la ejecución de penales, uno para el que pierda en la definición de remates desde los 12 pasos y ninguno para quien caiga en el tiempo reglamentario.
El esquizofrénico reparto de títulos abre un abanico de posibilidades a quien se consagre campeón del Torneo Apertura. La vuelta olímpica en el Kempes será la llave que podría llevarlo a abrir otros cuatro cofres de la felicidad. Cada uno de ellos contiene un título oficial que otorga la AFA, y también unas interesantes cifras para sumar a las respectivas tesorerías.