La difusión de una serie de videos grabados dentro de un gimnasio de Bell Ville expuso la presunta organización de combates de boxeo clandestinos protagonizados por menores de edad.
Las imágenes, enviadas por vecinos a través de la línea de vecinos de ElDoce, muestran a jóvenes intercambiando golpes con una intensidad propia de una pelea competitiva, en un espacio que funciona habitualmente como centro de entrenamiento y formación.

En los registros no se observa la presencia de árbitros ni el uso de cascos, pecheras u otros elementos de protección obligatorios para la práctica del boxeo juvenil. La escena revela un escenario de alto riesgo, con menores expuestos a posibles lesiones graves en un contexto completamente ajeno a los circuitos oficiales.
Según lo expuesto por ElDoce, el responsable del entrenamiento sería una persona federada, un dato que agrava la situación y refuerza las sospechas sobre la irregularidad de las actividades desarrolladas en el recinto.
Por el momento, no se logró establecer más detalles sobre los sucesos y se desconoce el contexto en el que se desarrollaban los entrenamientos o los presuntos combates que muestran las imágenes.
El caso encendió una fuerte alarma sobre el funcionamiento de este gimnasio y la falta de fiscalización en espacios donde, bajo la apariencia de una actividad formativa, se estarían vulnerando derechos básicos y la integridad física de menores de edad.