Calma Nono anunció su reapertura para la temporada de invierno y vuelve a recibir huéspedes en el corazón de Traslasierra. Ubicado en una propiedad de cuatro hectáreas rodeada de bosque autóctono, el hotel propone una experiencia íntima donde el paisaje serrano se convierte en protagonista permanente de la estadía.
La propuesta busca combinar diseño contemporáneo, privacidad y contacto con la naturaleza. Desde cualquier sector del establecimiento, las vistas a las Altas Cumbres forman parte del recorrido cotidiano, ya sea desde las terrazas privadas de las suites, las galerías, la piscina integrada al entorno o los senderos que atraviesan la vegetación nativa.
Un refugio integrado al paisaje
El proyecto fue concebido bajo la idea de crear un espacio donde arquitectura y naturaleza convivan en equilibrio. Para ello, se utilizaron materiales locales, líneas simples y una construcción pensada para acompañar el entorno serrano sin alterar su identidad.

La propuesta se apoya en el silencio, el ritmo pausado de Traslasierra y la conexión con el paisaje como elementos centrales de la experiencia. El hotel está destinado exclusivamente a mayores de 18 años y también admite mascotas.
Suites privadas para disfrutar del invierno
En esta nueva etapa, Calma ofrece alojamiento en suites independientes con desayuno incluido. Cada unidad cuenta con terraza privada, galería exclusiva, jacuzzi doble con vista panorámica, hogar a leña y espacios diseñados para integrarse visualmente con las sierras.

Las habitaciones se encuentran separadas entre sí y rodeadas de parque y vegetación autóctona, lo que garantiza privacidad y tranquilidad. Durante el invierno, el hogar a leña se transforma en uno de los principales atractivos para quienes buscan refugiarse del frío sin perder el contacto con el paisaje.
El desayuno puede disfrutarse tanto en los espacios comunes como en la intimidad de cada suite, siempre con las Altas Cumbres como escenario de fondo.
Fogones, vinos y gastronomía regional
Las noches forman parte de la experiencia que propone el hotel. Al caer el sol, los huéspedes pueden reunirse alrededor del fogón para compartir vinos, picadas elaboradas con productos regionales y momentos de encuentro en un entorno natural.
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La iniciativa busca ofrecer una alternativa simple y relajada para parejas o grupos de amigos que eligen el invierno como momento para descansar y reconectarse con la naturaleza.
Traslasierra como destino para descubrir
Además de las actividades dentro del establecimiento, la ubicación permite acceder a distintos atractivos turísticos de la región. Caminatas, paisajes naturales, bodegas boutique, ferias regionales y pequeños pueblos serranos forman parte de las opciones disponibles durante las vacaciones de invierno.

Desde el hotel destacan que muchas veces el mejor plan termina siendo permanecer en el predio y disfrutar del entorno, aunque también funciona como punto de partida para recorrer Nono y sus alrededores.
Una reapertura esperada
La vuelta de Calma Nono marca el regreso de un espacio que había permanecido cerrado durante un tiempo y que ahora inicia una nueva etapa manteniendo su esencia original. El foco continúa puesto en el descanso, la conexión con la naturaleza y el tiempo compartido.
Para la temporada invernal, las tarifas parten desde los $230.000 por noche, en una propuesta orientada a quienes buscan combinar diseño, bienestar y paisajes serranos en una escapada diferente.