El secretario general del Sindicato Obrero de Empresas de Limpieza, Servicios y Afines (Soelsac), Sergio Fittipaldi, fue el primer testigo en el juicio por el crimen de Gabriela Pérez el 9 de septiembre de 2023 durante un almuerzo sindical en el Club Yapeyú.
El debate oral y público comenzó hoy con jurados populares.
Crimen de Gabriela Pérez: disputas de poder sindical, barrabravas y un sicario por 300 dólares
Sin eludir definiciones, acusó a Franco Saillén y directivos del Surrbac (el gremio de recolectores de residuos) de querer arrebatarle la conducción del Soelsac por el poder político, la caja de 20.000 afiliados y la distribución capilar de los empleados a lo largo y ancho del territorio provincial. “Querían multiplicar los puestos de distribución de drogas”, aseguró ante el tribunal y los jurados sobre el fin último de la violenta disputa que terminó en la trágica balacera.
Fittipaldi, quien conduce Soelsac desde 2012, sostuvo que el conflicto interno se inició hacia fines de 2022 y comienzos de 2023, cuando apareció la lista Más Soelsac, a la que vinculó directamente con el Surrbac.
Según su declaración, la lista opositora era "apadrinada" por Franco Saillén. Dijo que hasta la aparición de Mas Soelsac los procesos electorales habían transcurrido sin mayores conflictos y con lista única.
El juicio procura dilucidar la responsabilidad del ataque armado ocurrido el 9 de septiembre en el que fue herida de muerte Gabriela Pérez. Por el hecho están acusados Gustavo Herrera y Adrián Ezequiel Vallejos, sentados en el banquillo de los acusados, y Luis Mendoza, quien se encuentra prófugo.

Amenazas y violencia durante la campaña
Fittipaldi relató que, con el avance del proceso electoral -debía culminar en diciembre de ese año-, “comenzaron las amenazas y los episodios de hostigamiento contra trabajadores y dirigentes vinculados al sindicato”. Narró mensajes con amenazas de muerte, a la hija de un trabajador le introdujeron un papel en la boca. Para Fittipaldi, la intención era generar miedo y conseguir que los trabajadores dejaran de acompañar su conducción.

Barrabravas de Talleres y Belgrano
Uno de los nombres que apareció reiteradamente durante su declaración fue el de Hugo "Ciego" Cardozo, de quien dijo que se sumó al Soelsac como “inspector gremial”. Cardozo era el segundo de La Fiel, barrabrava de Talleres. Dijo que su función era ingresar a “zonas rojas” donde tenían dificultades para acceder.
El dirigente también señaló que Cardozo y Cristian "Coco" Forte tenían vínculos con hinchadas de Talleres, detrás de una persona conocida como "Paisa".
Uno de los episodios centrales relatados por Fittipaldi ocurrió el 8 de septiembre de 2023 -horas antes del tiroteo al Club Yapeyú- cuando tres vehículos llegaron hasta las inmediaciones de la sede de Soelsac en pleno centro de Córdoba. Según su declaración, entre las personas que estaban allí se encontraban "Loro" Sosa, a quien vinculó con Franco Saillén y con la hinchada de Belgrano, y el "Gringo" Gómez -actualmente está detenido en una causa desglosada de la que es motivo del juicio- y “Pacheco”, relacionados con la barra de Talleres. Señaló que hubo amenazas, pedradas e intervino la Policía.

Fue en ese contexto cuando realizó la acusación más grave. Fittipaldi afirmó que sectores vinculados al Surrbac no solamente pretendían quedarse con el sindicato y su obra social, sino que buscaban aprovechar su estructura territorial para ampliar la distribución de drogas. "Querían multiplicar los puestos de distribución de drogas", sostuvo.
El dirigente aseguró que, según la información que había recibido, existían personas que "manejaban la droga en la zona sur" y que ese entramado buscaba aprovechar la estructura territorial de Soelsac para extender su influencia. Los defensores de los acusados insistieron en saber si se trataban de comentarios o si él tenía fuentes directas de esas graves acusaciones.
La política provincial y nacional
Fittipaldi también sostuvo que el objetivo atribuido al sector opositor no se limitaba a Soelsac. Según su interpretación, existía un proyecto para concentrar poder sindical y territorial y avanzar sobre las estructuras vinculadas a las hinchadas de los principales clubes de Córdoba. "Quieren quedarse con las dos barras de Talleres y Belgrano", afirmó.
Mencionó a Darío Cáceres -en ese momento preso por narcotráfico-, a quien Fittipaldi identificó como una persona que trabajaba con Saillén. Según su relato, Cáceres lo llamó para pedirle que apartara al “Ciego” Cardozo de su entorno.
Fittipaldi también habló de su pertenencia al Partido Justicialista de Córdoba y afirmó que "tuvo vínculos con los gobiernos de José Manuel de la Sota, Juan Schiaretti y Martín Llaryora”.
Sobre el gobierno nacional señaló que el kirchnerismo los quiso desplazar de la conducción del Soelsac. Contó que en 2023 viajó a Buenos Aires por una disputa legal referida al proceso electoral. “Me dijeron en el Ministerio de Trabajo que había una bajada de línea de (Sergio) Massa y que todo lo que presentara se iba a caer”. Y agregó: “Con la suerte que justo gana Milei, cambia el gobierno y se vuelve a dar curso normal a nuestras elecciones. Si hubiera ganado Massa no estaríamos” en el gremio, subrayó.