jueves 23 de septiembre de 2021
CóRDOBA Oscar Dertycia
12-09-2021 00:31
12-09-2021 00:31

"Cuesta decir que Diego no está más"

"El Cocayo" recuerda un histórico Fiorentina-Nápoli que protagonizó hace 32 años. La camiseta que le cambió a Maradona está en el Museo del Kempes. 

12-09-2021 00:31

Igual que Lionel Messi en el PSG, Diego Maradona también vistió una camiseta diferente a la”10” en sus tiempos de esplendor. En el Napoli lo hizo en cuatro ocasiones, ya siendo genio, figura y campeón.

La primera vez fue el 17 de setiembre de 1989, cuando el astro ingresó al estadio San Paolo y enfiló hacia el banco de suplentes luciendo el número “16”. El mismo de su debut en Argentinos Juniors, ante Talleres, en el Nacional ‘76.

El cordobés Oscar Dertycia fue testigo privilegiado del singular episodio, ya que defendió los colores de Fiorentina en ese duelo de la 5° fecha de la Serie A de la temporada 1989/1990, que ocho meses más tarde culminaría con la consagración de los napolitanos.

Pero no sólo eso. Al final del juego, que el local ganó 3-2 dando vuelta el marcador, ´el Cocayo´ cambió su casaca con Diego, quien en los videos de la época aparece haciendo declaraciones con el uniforme blanco alternativo del elenco de Florencia.

“Es muy lindo recordar aquella anécdota con Diego”, afirma Dertycia, quien fue compañero de Maradona en el seleccionado argentino y también lo enfrentó en la Liga de España, jugando él para Tenerife contra Sevilla.

"Tuvimos la chance de liquidar el partido pero erramos varios goles. Y tres genialidades de Maradona, un toque, una asistencia y un centro, cambiaron la historia”.

“En la Fiorentina tenía como compañeros a Roberto Baggio y Dunga, y nos tocó ir a jugar contra Nápoli justo cuando Maradona volvía después de haberse peleado con Corrado Ferlaino, el presidente de su club. Estaba excedido de peso, barbudo, no había hecho la pretemporada, pero igual lo pusieron en el banco. Terminamos el primer tiempo ganando 2-0 y en la cancha había 45 mil personas que gritaban por él”, recuerda el exdelantero.

“Diego entró en el segundo tiempo y a los pocos minutos nuestro arquero, (Marco) Landucci, le atajó un penal. Tuvimos la chance de liquidar el partido pero erramos varios goles. Y tres genialidades de Maradona, un toque, una asistencia y un centro, cambiaron la historia”, destaca.

De colección

Dertycia sostiene que es “un honor” que aquella camiseta “16” del Nápoli hoy sea una de las casi 200 piezas que se exhiben en el Museo del Kempes.

La colección incluye otros obsequios que ´el Cocayo´ recibió de Diego: una casaca blanca con el mítico “10”, una moneda con su imagen y un Rolex. “A ese reloj me lo llevó al hospital cuando me operaron de una rotura de ligamentos a principios de 1990. Aquella vez también me dio varias camisetas, pero esas quedaron para los médicos y los amigos”, rememora.

Fue precisamente un choque con Maradona, en otro Fiorentina-Nápoli, el que ocasionó la lesión que marginó al exgoleador del Mundial de Italia y lo dejó calvo para siempre por el estrés que le provocó la situación.

“Decir que Diego no está más, cuesta”, afirma Dertycia. “Me quedé con las ganas de que jugáramos juntos en México ’86, pero compartimos un montón de cosas dentro y fuera de la cancha. ¡Hasta el balcón de la Casa Rosada en los festejos por aquella Copa!”. Fue un amigo con el que nos unió el fútbol. Me hubiera gustado estar mucho más cerca de él”, sostiene.

“Diego fue un amigo con el que nos unió el fútbol. Compartimos un montón de cosas dentro y fuera de la cancha. Me hubiera gustado estar más cerca de él”.

Y recuerda su último encuentro con el excapitán del seleccionado argentino, el 23 de setiembre de 2019, cuando vino como DT de Gimnasia para enfrentar a Talleres en el Estadio Kempes.

“Aquella vez lo saludé, lo abracé y fue toda emoción. ‘¿Qué hacés, cordobés?’, me dijo. Le di una camiseta que le mandaron los dirigentes de Instituto, lo saludó a mi hijo y me firmó un póster donde estamos los dos juntos en un partido de la selección”, recuerda.

“Le costaba un poco caminar, pero pudimos hablar bastante. No me di cuenta de llevarlo al Museo, me faltó eso”, puntualiza.

“Fue una noticia muy dura, muy fuerte”, reconoce Dertycia al hablar por primera vez sobre la muerte de Maradona, el 25 de noviembre pasado. “Hasta el día de hoy no entiendo por qué se fue tan rápido”, reflexiona.

En los 259 partidos que Diego jugó en Nápoli se reconocen otras tres “camisetas difíciles”. La “16” que volvió a utilizar el 7 de noviembre de 1990 ante Spartak de Moscú por la Liga de Campeones de Europa y la “9” que lució dos veces en una semana (ante Pisa y Bologna) un año después, cuando le cedió la “10” a Gianfranco Zola y lo bendijo como su sucesor. La primera de todas, la que guarda el espíritu de la histórica remontada ante Fiorentina, vive en el corazón de Dertycia y en las vitrinas del Kempes.

 

Dertycia y MaradonaEL ÚLTIMO ENCUENTRO. La entrega de una camiseta de Instituto para Diego, cuando Gimnasia visitó a Talleres hace dos años.

   

De ministro a docente

Oscar Dertycia es uno de los responsables de la escuela de fútbol de la Agencia Córdoba Deportes, organismo donde fue vocal del directorio durante cuatro años y presidente entre 2015 y 2017. 

“Me gustó esa faceta de funcionario, ya que al personaje le tenés que agregar otras cosas. Estoy muy agradecido a José Manuel De la Sota y a Juan Schiaretti, quienes confiaron en mí para llevar adelante esas tareas”, señala. “Ahora estoy contratado por el Gobierno y enseño a los chicos en el Kempes”, apunta.  

Sobre el presente de los principales equipos del fútbol cordobés dice: “Talleres se está haciendo respetar; Belgrano va creciendo y metiéndose donde tiene que estar; Instituto no encuentra un horizonte; y Racing demuestra que está para ascender”.

Y también se refiere a la realidad de la selección argentina: “Cualquiera que se ponga como DT, la dirige de taquito. Están los mejores jugadores del mundo y tenemos todo para triunfar. Haber ganado la Copa América liberó de tensiones a varios jugadores, no sólo a Messi. Y ese título nos potencia para lo que viene”.