Marianela Soledad Palmero quedó detenida en el marco de la causa por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada el 23 de mayo en la vivienda de Juan del Campillo 878, barrio Cofico. El fiscal considera que pudo tener conocimiento de lo ocurrido aquella noche y no lo denunció.
La posición de Palmero en el expediente se fue construyendo desde los márgenes hacia el centro. Durante semanas mantuvo un perfil bajo, pero el testimonio de una extrabajadora sexual del bar Wachitas, identificada públicamente como "Carla", la instaló en el corazón de la trama. "Yo la conozco como la Gringa Ludmila", declaró esa testigo, y agregó que Palmero cumplía distintas funciones dentro del local junto a Soledad Andreani -tercera detenida en la causa- con quien mantenía una relación de estrecha cercanía.
"Esa mujer con Soledad eran compinches", afirmó Carla. La misma testigo, al advertir que Palmero no figuraba en ninguna imputación pese a su presencia en la vivienda.
El expediente reconstruyó con precisión la dinámica de la casa aquella noche. Mientras Barrelier perpetraba el abuso sexual y el femicidio en el sector delantero de la vivienda -un garaje convertido que él mantenía cerrado con llave-, Palmero cenaba junto a su hija y otra mujer en la cocina del fondo, a unos diez metros de distancia.
El lunes 25, cuando Barrelier ya había retirado los restos de Agostina en el Ford Ka de Andreani, el inquilino Matías C. encontró a la imputada en el lugar con una expresión que no olvidó. "Tenía la cara como llena de preguntas, como de no entender, pero no dijo nada, no opinó", declaró ante la Justicia.
La situación de Palmero presenta una arista legal que la instrucción debió analizar con cuidado. El artículo 277, inciso 4° del Código Penal argentino no obliga a una pareja a declarar contra el otro ni lo imputa automáticamente por encubrimiento sobre esa base. Sin embargo, la fiscalía evaluó si ese resguardo resultaba aplicable en un caso en que la víctima era una niña de 14 años. El principio del interés superior del niño actuó como contrapeso y terminó por definir la posición del Ministerio Público Fiscal.

Otro elemento que la instrucción tuvo en cuenta es el conocimiento previo que Palmero tenía sobre los antecedentes de Barrelier. Ella misma declaró ante Garzón haber presenciado un episodio de mayo de 2024 en el que una joven salió corriendo de la misma casa en ropa interior gritando que Barrelier la había violado y secuestrado.
"Cuando salió, él me dijo que no la conoce, yo tampoco la conozco y no recuerdo cómo terminó esa causa, creo que sigue", declaró. Ese antecedente derivó en 20 días de detención para Barrelier. Palmero lo sabía y siguió conviviendo con él en Juan del Campillo 878.
Un dato adicional agrava su posición: la vivienda donde ocurrió el crimen pertenece a Ana Palmero, su madre. Lejos de ser una figura periférica, Marianela era, junto a Barrelier, la principal moradora del inmueble. Fue ella quien le abrió la puerta a la policía en el primer allanamiento, el 27 de mayo, cuando Agostina todavía era buscada.
Con la detención de Palmero, la causa tiene cuatro personas privadas de libertad: Barrelier, imputado por homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y mediar violencia de género; Osvaldo Fassetta, acusado de encubrimiento agravado en contexto de violencia de género; Soledad Andreani, imputada por facilitar el vehículo con el que se trasladaron los restos; y ahora Palmero, con el mismo cargo que Fassetta y Andreani.
La instrucción de Garzón sigue abierta sobre el resto de los adultos que esa noche circularon por la vivienda de barrio Cofico.