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CóRDOBA
A 50 AÑOS DEL GOLPE

El homenaje a los futbolistas víctimas de la dictadura: el partido pendiente de la AFA

Al cumplirse medio siglo del último golpe de Estado, la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino reiteró un pedido que ya tiene varios años y aún sigue sin respuesta: el reconocimiento formal para los detenidos, desaparecidos y asesinados que defendieron las camisetas de distintos clubes del país. Una cuarta parte de los casos se relacionan con Córdoba.

Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino
JUEGAN DE MEMORIA. La Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino fue creada en 2017 y está integrada por socios e hinchas de un centenar de clubes. | CEDOC PERFIL

A cincuenta años del último golpe de Estado en Argentina, la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia aún tiene partidos pendientes. Uno de ellos se relaciona en forma directa con ‘el verde césped’ y es el homenaje institucional a los futbolistas que fueron víctimas de la dictadura cívico, militar, eclesiástica y empresarial que usurpó el gobierno entre 1976 y 1983.

El pasado 8 de marzo, la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino reiteró un pedido que ya tiene varios años y aún sigue sin respuesta: un reconocimiento formal de la AFA para los detenidos, desaparecidos y asesinados que vistieron las camisetas de distintos clubes del país.

“Tenemos el convencimiento de que ha llegado el momento de saldar esa deuda histórica”, destacó el colectivo que agrupa a hinchas y socios de casi un centenar de instituciones. “Entendemos que el acto propuesto debe ser realizado en el Complejo Deportivo ‘Lionel Messi’ de Ezeiza, al ser la casa de los actuales campeones del mundo”, añadió la misiva.

Si en los estadios también faltan 30.000, como reza la consiga proclamada por los futboleros en las últimas marchas alusivas al 24M, en las canchas no están tres equipos completos.

El reclamo de una ‘reparación histórica’, elevado al titular afista Claudio ‘Chiqui’ Tapia y su Comité Ejecutivo, fue acompañado por un listado actualizado de 33 futbolistas que sufrieron las consecuencias del accionar represivo e ilegal del Estado argentino, un relevamiento que tuvo como puntapié inicial una investigación del periodista Gustavo Veiga y que sumó el aporte de diferentes espacios vinculados al fútbol y los derechos humanos.

Si en los estadios también faltan 30.000, como reza la consiga proclamada por los futboleros en las últimas marchas alusivas al 24M, en las canchas no están tres equipos completos. La nómina incluye a ocho cordobeses, seis nativos y dos por adopción, lo que representa una cuarta parte de los casos reportados.

Oso Bru
“SU PRIMER GRAN AMOR”. Así describen los amigos de Raúl Bru el vínculo que el exarquero tuvo con el club 9 de Julio, en su Rafaela natal. /// CEDOC PERFIL

Los profesionales

De la lista elaborada por la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino, el arquero platense Antonio Enrique Piovoso (suplente de Héctor Baley en Estudiantes y de Hugo Gatti en Gimnasia) y el delantero jujeño Ernesto David Rojas (ex Gimnasia de Jujuy y Atlético Tucumán), son los dos jugadores que registran experiencias en la Primera División de la AFA.

Ernesto Martín Mora, cordobés, vecino del barrio 1° de Mayo y trabajador de Fiat-Materfer, también tenía destino de ‘fútbol grande’, pero su sueño quedó trunco: una patota del Ejército lo asesinó en su casa el 27 de marzo de 1976. El informe oficial, replicado sin más por medios de comunicación locales, consignó la palabra ‘enfrentamiento’ en el ítem ‘causa de la muerte’.

Doce días más tarde, un telegrama de Huracán de Parque Patricios, firmado por su presidente David Bracuto (por entonces, también titular de la AFA) llegó a la casa de Mora notificando “la decisión de incorporarlo en el plantel de nuestra honorable institución, en el puesto de arquero de primera división, como resultado de la prueba que vino a realizar el pasado mes de febrero”.

El relevamiento de los 33 futbolistas víctimas de la dictadura tuvo como puntapié inicial una investigación del periodista Gustavo Veiga y sumó el aporte de diferentes espacios vinculados al fútbol y los derechos humanos.

Mora no era militante. Igual que Piovoso, estudiante de Arquitectura al que militares secuestraron en una redada que se hizo cerca de su lugar de trabajo (“a vos te llevamos por pelo largo”), y que Rojas, asesinado por miembros de una organización paraestatal junto a dos amigos en La Plata, donde había viajado para tratarse de una lesión de rodilla que lo tenía a maltraer.

Juan Carlos Luna Mural
LUNA DE LA FRANCE. El mural que hasta no hace mucho tiempo retrataba al ex delantero de Huracán en la esquina de Monseñor Pablo Cabrera y Las Vertientes. /// CEDOC PERFIL

Guardados en la memoria

La historia del delantero Juan Carlos Luna trascendió a partir de un mural que lo retrató junto al exsindicalista Máximo Mena, primera víctima del Cordobazo, como ícono de las luchas populares del barrio La France. ‘Obreros, revolucionarios y luminosos’ era la leyenda que acompañaba las imágenes de sus rostros, con la ineludible referencia al Huracán de La Docta.

No hace mucho tiempo atrás, como una metáfora de estos tiempos de avanzada negacionista, el barniz del olvido intentó borrar la historia en la esquina de Monseñor Pablo Cabrera y Las Vertientes. A pocas cuadras de distancia, en el estadio del club verde y amarillo, la leyenda ‘Juan Carlos Luna vive en nuestra memoria” se mantiene intacta en una de las tribunas.

Luna llegó a integrar la reserva de Huracán, pero la militancia y la carrera de periodismo postergaron su ilusión de jugar en primera. Los riocuartenses Ignacio Manuel Cisneros y Ricardo Leandro Tissera, respectivos futbolistas de Estudiantes y de Atenas, también se cuentan entre las víctimas del terrorismo de Estado que se vincularon con la pelota en categorías juveniles.

“Tenemos el convencimiento de que ha llegado el momento de saldar esa deuda histórica”, sostiene la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino, el colectivo que agrupa a hinchas y socios de casi un centenar de instituciones de todo el país.

Entre los cordobeses, Alberto ‘Pato’ Garbiglia y Eduardo ‘Gallego’ Requena fueron dos laterales por izquierda que se destacaron en el interior provincial. El primero fue subcampeón de la Liga Adrián Beccar Varela 1971 con el Club Sportivo Rural Santa Eufemia, y el segundo dio cuatro vueltas olímpicas consecutivas en la Liga Villamariense, entre 1959 y 1962, con River Plate.

Cisneros, Tissera, Garbiglia y Requena aún continúan desaparecidos.

La Rioja 1971
LA VUELTA EN LA BOMBONERA. Gustavo Gabriel Olmedo (tercero desde la derecha en la fila de los parados) se consagró campeón nacional juvenil con el seleccionado de La Rioja, en 1971. /// CEDOC PERFIL

Aunque militaban en organizaciones diferentes, el maestro santafesino Raúl Bru Micieli y el estudiante riojano Gustavo Gabriel Olmedo compartían la condición de cordobeses adoptivos y tenían un pasado común en el fútbol. Ambos habían sido arqueros. ‘El Oso’ Bru, en 9 de Julio de Rafaela, adonde llegó a integrar el equipo de reserva y sumó partidos como suplente de la primera. ‘Papilo’ Olmedo, en Los Andes de Los Sarmientos, equipo de la Liga de Chilecito donde se destacó en las inferiores, a tal punto de haber integrado el seleccionado de La Rioja que en 1971 se adjudicó el ‘Campeonato Argentino de Fútbol Juvenil-Con miras al ‘78’ en la mismísima Bombonera.

Bru, militante de Montoneros, y Olmedo, integrante de la organización Comunista Poder Obrero (OCPO), fueron asesinados en sus respectivos domicilios de los barrios General Bustos y San Vicente en 1976. Sus nombres completan el listado de los ocho futbolistas vinculados a Córdoba que esperan un homenaje ‘tan demorado como merecido’, como bien señala la carta que la Coordinadora de DD.HH. del Fútbol Argentino le hizo llegar a la AFA.

LOS OCHO CASOS CORDOBESES

Ignacio Cisneros
IGNACIO MANUEL CISNEROS.

Hincha, socio y jugador

Con apenas 10 años, Ignacio Manuel Cisneros se dio el gusto de dar su primera vuelta olímpica con la camiseta del club del que era hincha y socio. Nacido el 22 de octubre de 1947 en Río Cuarto, dibujó sus primeras gambetas en el baby fútbol de la Asociación Atlética Estudiantes, que fue el patio de su infancia y además lo cobijó en sus divisiones juveniles.

“Era el lugar de sus amores”, supo contar Marta, su hermana, sobre el vínculo de Ignacio con la entidad identificada con el color celeste. ‘El Corcho’ -como le decían- no llegó a jugar en la primera del León del Imperio del Sur, pero despuntó su pasión por la pelota representando a Agronomía en el Torneo Interfacultades de la Universidad Nacional de La Plata, donde se recibió de ingeniero y trabajó como secretario académico.

Militante de Montoneros, Cisneros fue secuestrado el 15 de febrero de 1977, tras visitar a su familia en Alpa Corral. Estuvo en ‘La Cacha’, un centro clandestino de detención platense, y en el campo de concentración cordobés ‘La Perla’, donde, según el testimonio de una sobreviviente, fue asesinado. Tenía 29 años, esposa e hijo. Su mamá, Antonia Iraola, Ciudadana Ilustre de Río Cuarto, fue una de las 14 protagonistas de la histórica primera ronda de Madres de Playa de Mayo, el 30 de abril de 1977.

Alberto Garbiglia
ALBERTO ARMANDO GARBIGLIA.

Un lateral histórico

Alberto Garbiglia, ‘el Pato’, fue integrante de uno de las más recordadas formaciones del Club Sportivo Rural Santa Eufemia, la que alcanzó el subcampeonato en la edición 1971 de la Liga Adrián Beccar Varela. Tenía 18 años cuando sobresalía como lateral izquierdo en el club de la ciudad del Departamento Juárez Celman, donde nació el 7 de mayo de 1953.

Al poco tiempo de jugar aquella final del campeonato regional, Garbiglia llegó a Córdoba para estudiar Medicina en la UNC. Militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), fue secuestrado entre junio y julio de 1977 y permaneció en cautiverio en el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio ‘La Perla’. Tenía 24 años al momento de su detención. Aún sigue desaparecido.

EDUARDO REQUENA
EDUARDO RAÚL REQUENA.

De la pista a la cancha

Eduardo Requena, ‘el Gallego’, fue campeón argentino de salto con vallas y subcampeón nacional de salto en alto en los Juegos Evita de 1953 y 1954, pero a los 13 años (nació el 15 de noviembre de 1938) decidió cambiar el atletismo por el fútbol. Dos años más tarde, debutó en la primera de River Plate de Villa María, con la que ganó cuatro campeonatos seguidos, entre 1959 y 1962. También integró la selección de su ciudad natal. Quienes lo vieron adentro de una cancha lo describen como ‘un lateral izquierdo con gran ida y vuelta, veloz, de buen manejo y un gran cabezazo’.

En 1963 se recibió de profesor de Historia y Geografía en Bell Ville, y tiempo después comenzó su militancia política y sindical en Córdoba, siendo uno de los artífices de la fundación del gremio CTERA. El 23 de julio de 1976, cuando tenía 37 años, fue secuestrado por la patota del genocida Luciano Benjamín Menéndez en las adyacencias de la Plaza Colón y trasladado a ‘La Perla’. En ese lugar, que desde hace 17 años funciona como Espacio para la Memoria, fue inaugurado en 2017 el ‘Centro Educativo en Derechos Humanos Eduardo Requena’. También llevan el nombre del docente desaparecido una calle de Villa María y el Ipem 207 de barrio Ituzaingó.

Raúl Bru
RAÚL LEONEL BRU.

Arquero y maestro

Raúl Bru, ‘el Oso’, fue asesinado en su casa de barrio General Bustos el 2 de noviembre de 1976, cuando tenía 24 años. Casado y padre de un hijo, había llegado años atrás desde Santa Fe, con su título de maestro normal. Militante de Montoneros, donde era conocido como ‘Vicente’, también tenía un pasado como futbolista. En su juventud, había sido arquero de 9 de Julio, el club de la Liga Rafaelina que, según el relato de amigos, fue ni más ni menos que “su primer gran amor”. Allí jugó en inferiores y reserva, y llegó a ser suplente del equipo principal en un par de partidos. En 2023 fue homenajeado junto a otros 21 desaparecidos por las autoridades de Rafaela, la ciudad donde nació el 10 de abril de 1952.

Juan Carlos Luna
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El wing luminoso

Juan Carlos Luna fue estudiante de Ciencias de la Información y trabajador no docente en la Dirección de Construcciones de la UNC, y militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), donde lo llamaban ‘Sargento Ernesto’. También un destacado wing de las inferiores de Huracán de barrio La France, ‘Los Luminosos’, donde llegó a competir en los campeonatos de reserva de la Liga Cordobesa de Fútbol.

Nació el 10 de enero de 1950 en Córdoba y tenía 26 años cuando fue asesinado en su casa de barrio San Fernando, el 21 de abril de 1976. Su esposa Isabel Burgos, embarazada de cuatro meses, fue secuestrada ese mismo día y trasladada a ‘La Perla’. Allí permaneció cautiva hasta el 1 de junio de 1976, cuando fue asesinada, junto a otros siete detenidos, en un enfrentamiento fraguado en el Camino a Ascochinga.

El documental ‘Construyendo identidad: Juan Carlos Luna’, que fue realizado en 2019 por alumnos del Ipem N°8 ‘Manuel Reyes Reyna’ y que puede verse por YouTube, profundizó a través de testimonios sobre algunos aspectos de la vida del exfutbolista de Huracán.

Ernesto Mora
ERNESTO MARTÍN MORA.

El sueño póstumo

Ernesto Martín Mora nació en Córdoba el 13 de noviembre de 1949 y testimonios de familiares y amigos dan cuentan de su gran afición por los deportes. Practicó ajedrez, boxeo y karate, pero su debilidad era el fútbol y su sueño era convertirse en arquero profesional. Trabajaba como operario de Fiat-Materfer y cumplía la función de tesorero en el gremio Sitram cuando el 26 de marzo de 1976 fue asesinado por una patota militar en su casa de barrio 1° de Mayo, donde vivía con su esposa y sus tres hijos. En ese momento, estaba mirando un partido de fútbol en la TV. El parte oficial atribuyó su muerte a un ‘enfrentamiento’. Doce días después, llegó a su domicilio un telegrama del Club Atlético Huracán de Parque Patricios, que le notificaba la decisión de incorporarlo al plantel superior para la temporada 1976/77. “¡Viva Huracán! ¡Viva su nuevo arquero! ¡Viva el fútbol!”, rezaba el epílogo de la misiva.

Ricardo Leandro Tissera
RICARDO LEANDRO TISSERA.

Redondas y ovaladas

Ricardo Leandro Tissera nació el 17 de setiembre de 1951 en Río Cuarto, donde jugó al fútbol en las inferiores de Atenas y llegó a destacarse como rugbier en Urú Curé. Al terminar el secundario, ‘Azulejo’, como le decían sus amigos, se trasladó a Córdoba para estudiar Ciencias Químicas en la UNC. El 2 de noviembre de 1976, sobrevivió a un allanamiento en su casa de barrio San Salvador, donde fuerzas de seguridad mataron a su esposa Miryam Demichelis y secuestraron a su hijo, quien luego fue entregado a sus abuelos. Nueve días después, fue asesinado en otro operativo realizado en una vivienda de barrio Alto Alberdi. Su cuerpo nunca fue recuperado. Tenía 25 años, trabajaba en el Hospital Rawson, estudiaba Ciencias de la Información, y militaba en la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO). Una placa con su nombre lo recuerda en la Escuela Florentino Ameghino de Río Cuarto, donde cursó sus estudios primarios, y la Unión Argentina de Rugby lo incluyó en el homenaje institucional que en 2021 hizo a los 150 desaparecidos que tiene ese deporte en nuestro país.

GUSTAVO GABRIEL OLMEDO
GUSTAVO GABRIEL OLMEDO.

Estudiante y campeón juvenil

Gustavo Gabriel Olmedo nació el 6 de agosto de 1956 en La Rioja, donde llegó a destacarse como arquero de Los Andes de Los Sarmientos, equipo de la Liga Chilecitense de Fútbol, y el seleccionado juvenil provincial, con el que se consagró campeón nacional juvenil en 1971 en la cancha de Boca Juniors. Luego de concluir sus estudios secundarios, se trasladó a Córdoba para cursar la carrera de Ingeniería Civil en la UNC. Militante de la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO), fue asesinado junto a dos compañeros en su vivienda de San Vicente el 26 de marzo de 1976. Tenía 19 años. Su cuerpo fue enterrado como NN en el cementerio del mismo barrio, y en 2003 fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense y entregado a sus familiares, que lo llevaron de regreso a su provincia natal.

LOS 33 FUTBOLISTAS VÍCTIMAS DE LA DICTADURA

Waldino Aguirre (Rosario Central).

Julio Fabián Benítez Reguera (Gimnasia y Esgrima La Plata).

Raúl Leonel Bru Micieli (9 de Julio de Rafaela).

Raúl Ernesto Ceci Denis (Banfield).

Luis Alberto Ciancio Alegre (Gimnasia y Esgrima La Plata).

Ignacio Manuel Cisneros Iraola (Estudiantes de Río Cuarto).

Ricardo Osvaldo Cuesta Flores (Gimnasia de Tandil).

Ricardo Gabriel Del Río Blanco (Gimnasia de Tandil).

Daniel Omar Favero Perusín (Estudiantes de La Plata).

José Eduardo Feldman Montikov (Argentinos Juniors).

Pedro Arturo Frías Boaglio (Vélez de Azul).

Alberto Armando Garbiglia Giraudo (Club Sportivo Rural Santa Eufemia).

Alfredo Mario García Perrone (Racing de Olavarría).

Sergio León Kacs Lacroix (Ferro Carril Oeste).

Juan Carlos Luna Wierna (Huracán de Córdoba).

Carlos Laudelino Manfil Ocampo (Dock Sud).

Ernesto Martín Mora Jaime (Huracán de Parque Patricios).

Gustavo Gabriel Olmedo Villegas (Los Andes de La Rioja).

Francisco Víctor Pana Sosa (Independiente).

Néstor Alberto Pedernera Escosteguy (Deportivo Morón).

Hugo Reynaldo Penino Moreno (Colegiales de Mar del Plata).

Antonio Enrique Piovoso Mengarelli (Peñarol de Gonnet, Estudiantes de La Plata, Gimnasia y Esgrima La Plata, Huracán de Tres Arroyos, Atlético Mones Cazón, Azul Athletic Club y Banco Nación de Mar del Plata).

Rodolfo Antonio Prestipino Malachane (Arsenal e Independiente).

Miguel Ragone D’Angelis (Libertad de Salta).

Eduardo Raúl Requena Alonso (River Plate de Villa María).

Carlos Alberto Rivada Zambotti (Huracán de Tres Arroyos).

Ernesto David Rojas (Gimnasia de Jujuy, Central Norte de Tucumán, Atlético Tucumán y All Boys de Tucumán).

Miguel Benancio Sánchez Santillán (Gimnasia y Esgrima La Plata).

Rubén Heldy Santucho Carabel (Liniers de Bahía Blanca).

Delfor Santos Soto Mira (Huracán de San Justo).

Ricardo Leandro Tissera Varela (Atenas de Río Cuarto).

Rubén Yañez Velarde (Libertad de Salta).

Néstor Oscar Zuppa Rapacini (Gimnasia y Esgrima La Plata).