Sigue la ronda de nombres para ocupar los ministerios que controlará el peronismo a partir de diciembre de este año; cuando al gabinete provincial se sume el municipal bajo el liderazgo de Martín Llaryora. En la Provincia los cambios se darían en seis carteras: en Desarrollo Social suenan Raúl La Cava, Deborah Petrakovsky y Paulo Cassinerio para reemplazar a Sergio Tocalli; en Gobierno, quiere hacer pie el villamariense Eduardo Accastello; en Finanzas suena el ingreso de Ricardo Sosa para reemplazar a Osvaldo Giordano, de quien aseguran quedará bien ubicado a partir de fin de año; en Agricultura se produciría el ingreso de Julián López por Sergio Busso; en Producción, Adriana Nazario por Roberto Avalle; y en Servicios Públicos, lo dicho, suena Facundo Torres para reemplazar a Fabián López. En tanto, para la Municipalidad, dicen que Llaryora lo definirá después de las Paso.
A una semana de la Convención UCR, ¿hay una baja?
El radicalismo nacional, así como el PRO y el PJ también, están pendientes de lo que pueda ocurrir el lunes 27 de este mes con la Convención de la UCR en Parque Norte. Territorio porteño en el que se debe definir la continuidad del partido dentro de Cambiemos. Esta semana conversaban acerca de esto dos correligionarios en un bar céntrico cuando uno le reconoció al otro la posibilidad de que exista una baja considerable en la cumbre ‘boina blanca’. Cuentan que el nombre sorprendió en la mesa porque se trata, ni más ni menos que, del presidente de la Convención, el cordobés Jorge Sappia, radical crítico del Gobierno nacional. El extitular de la cartera de Trabajo en la provincia fue uno de los que se reunió con Roberto Lavagna y se encuentra por Europa por motivos laborales. El regreso estaba previsto para después del 27, pero ante la confirmación de la convención se encuentra por estas horas tratando de cambiar la fecha de su retorno al país. ¿Llegará?
Massot, entre un guiño y el PRO puro
Uno de los momentos más tensos de la semana en el Congreso de la Nación se vivió con el cruce entre la diputada Elisa Carrió y su par, el macrista Nicolás Massot. La líder de la Coalición Cívica venía de un comienzo de semana encendido tras la munición gruesa que lanzó por las responsabilidades en torno al magro resultado de la elección cordobesa. el miércoles “Lilita” le dijo en un pasillo de Diputados a Massot “no te tenía tan hijo de p…” y el hombre del PRO la interpeló. Los que están en el Congreso reconocieron que después de eso el macrista mantuvo una charla descontracturada con Martín Lousteau, el candidato con el que sueñan algunos radicales, y con los otros amarillos paladar negro, Javier Pretto y Gabriel Frizza. “No pasa nada, imagínate cuánto le puede afectar lo que diga alguien como Carrió”, deslizaron en el PRO parlamentario.
Pocho, la mancha del peronismo
Los que están cerca de Juan Schiaretti cuentan que existe en el gobernador una molestia que no le permite disfrutar del todo el triunfo categórico del pasado domingo en la provincia. En realidad, no le quita el sueño, pero aparece como un impedimento para que todo el territorio provincial se hubiese teñido de azul y se trata de la derrota en el departamento Pocho, frustración que le impidió al peronismo quedarse con los 26 distritos provinciales. El oficialismo provincial volvió a apostar por Hugo Cuello, que en 2015 había ingresado por la ventana, y ahora sacó la mitad de los votos que Schiaretti en ese departamento, y tuvo en la vereda de enfrente a Jorge Heredia, un peronista que decidió ir por afuera. De todas maneras, ninguna de las vertientes del PJ pudo ganar, porque la elección quedó en manos del radical Raúl Recalde que por 41 votos obtuvo la banca departamental. El final de esta historia no cayó bien en el seno de Hacemos por Córdoba y hasta algunos se animan a sostener que puede rodar alguna cabeza. Aunque parezca tarde.