El debate entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro dejó una nueva disputa de cara al balotaje presidencial de Brasil, que se definirá este domingo. En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), el periodista y doctor en Ciencia Política Bruno Lima Rocha analizó el intercambio entre ambos candidatos y aseguró que la elección continúa abierta.
"La calle está con Lula, los grandes centros y las zonas metropolitanas de los grandes centros", afirmó el especialista desde Río de Janeiro, aunque advirtió que el escenario es más complejo en otras regiones del país.

Según explicó, uno de los factores que puede inclinar la elección es el comportamiento del electorado en zonas vinculadas al sector agroexportador y en territorios donde, según planteó, existe influencia de grupos paramilitares.
"El problema para cambiar la elección es que donde está la economía de la soja o la economía agroexportadora, la votación con Flávio fue absurda y eso las encuestas no llegan", señaló.
El análisis del debate
Al referirse al primer cruce televisivo entre los candidatos, Rocha sostuvo que Lula logró instalar cuestionamientos sobre la trayectoria política y económica de Flávio Bolsonaro.
"Los temas más complicados para Flávio defenderse fueron su relación con el paramilitarismo, su posición como abogado de un policía asesino de una niña de 5 años y la adquisición de inmuebles con plata viva", expresó.
Además, destacó que el presidente brasileño desafió a su rival a transparentar su situación patrimonial. "Lula lo desafió a abrir su secreto bancario y explicar cómo recibiendo prácticamente el mismo sueldo toda la vida uno tiene una mansión de por lo menos 16 millones", relató.
Sobre las propuestas, el periodista consideró que Lula logró defender su programa político, mientras que Flávio Bolsonaro centró su estrategia en la problemática de la inseguridad.
La clave: la participación electoral
A seis días de la segunda vuelta, Rocha puso el foco en el nivel de participación de los votantes que no concurrieron a las urnas en la primera instancia.
"Los que no fueron a votar en Brasil son 33 millones y subió el 1% en relación a 2022", indicó.
Para el analista, si esos electores de los grandes centros urbanos concurren a votar, el resultado podría favorecer al actual mandatario. "Si los que están en grandes centros no tienen control paramilitar arriba y van a votar, la elección se define por Lula. Si el ausentismo no baja, la elección va por Flávio", concluyó.