martes 09 de agosto de 2022
CóRDOBA Guillermo Marconi

“Hoy el arbitraje argentino es el negocio de unos cuántos pícaros”

El secretario general del Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA) denuncia discriminación a sus afiliados por parte de la AFA. En tal sentido, le apunta a Federico Beligoy, Director Nacional de Arbitraje y titular del gremio “oficialista”. Define como “lamentable” el presente del referato argentino, califica como “muy mediocre” a la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia y habla sobre su enfrentamiento con la Liga Cordobesa.

10-07-2022 00:29

Guillermo Marconi es fundador y secretario general del Sindicato Argentino de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA), que acaba de materializar en Córdoba el sueño de la casa propia. “Ya tenemos 13 en todo el país, y la idea es inaugurar en breve las sedes de Mendoza, Corrientes y La Pampa”, apunta el dirigente del gremio de los referís del interior del país.

Desde su creación en 1987, SADRA ha mantenido una relación oscilante con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Hoy el enfrentamiento es indisimulable y se traduce en una serie de acciones judiciales que el propio Marconi detalla: “Hay una docena de medidas cautelares que obligan a la AFA a designar a afiliados al SADRA para dirigir los partidos. Eso es en el marco de una denuncia por discriminación. Y también hay un reclamo por conductas antisindicales, ya que la AFA no negocia la paritaria con nosotros sino con el otro sindicato”.

Sobre los recursos de amparo, el también abogado y conductor televisivo revela que la AFA acaba de pagar $1,7 millón de multa a un referí (“Se ve que le sobra la plata”, apunta) y en el caso del pleito por prácticas desleales y falta de acuerdo salarial le apunta de lleno a Federico Beligoy, su par de la Asociación Argentina de Árbitros (AAA). “Está de los dos lados del mostrador, sin ningún tipo de tapujos ni de reparo ético”, refiere sobre quien además se desempeña como Director Nacional de Arbitraje.

"Sergio Pezzotta es un traidor. Era mi segundo en el SADRA, pero le dio un ataque de ansiedad y prefirió irse. Supuestamente hoy se dedica a dar cursos en el interior".

“Hoy el arbitraje argentino es el negocio de unos cuántos pícaros. Hay siete u ocho tipos que cobran fortunas, en algunos casos sin ser árbitros, mientras la mayoría de los trabajadores está sin protección y cobra el 100% menos que hace un año y medio”, señala Marconi. “Les vendieron papelitos de colores”, dice de los referís que en los últimos tiempos dejaron el SADRA para afiliarse a la AAA, y sin pelos en la lengua señala como “traidor” a Sergio Pezzotta: “Era mi segundo, pero le dio un ataque de ansiedad y prefirió irse. Supuestamente hoy se dedica a dar cursos en el interior del país”.

Marconi denuncia “una clara discriminación” de parte de la AFA hacia los miembros del sindicato que preside: “Hay árbitros a los que no se los designa porque son del SADRA.Y a Néstor Pitana, que sigue siendo dando cátedra en la cancha, se lo sacó de la lista de internacionales”.

SADRA CÓRDOBACASA PROPIA. SADRA, el gremio que nuclea a los árbitros del interior del país, inauguró su sede en Córdoba el 22 de junio pasado.

Presente imperfecto

Marconi no anda con vueltas al hablar de la actualidad del arbitraje argentino. “Estamos en un momento lamentable”, asegura. “Lo que se vio un par de fechas atrás en Barracas Central-San Lorenzo es la muestra más elocuente. Hubo un penal claro como el agua y no intervinieron ni el juez ni el VAR. Estamos hablando del partido que jugaban el equipo del presidente de la AFA contra el equipo del dirigente derrotado por la AFA… A buen entendedor, pocas palabras”, enfatiza.

“Esas cosas se han naturalizado y nadie dice nada. Los dirigentes no protestan por miedo a que los hagan perder o los manden al descenso. Y en el ascenso es un escándalo: en los últimos años han subido equipos de todo tipo; y a los árbitros que se prestan para esas cosas los premian y los ascienden”, añade. Puesto al tanto de la gigantografía de Claudio “Chiqui” Tapia que adorna el vestuario de los árbitros en la cancha de Instituto, el secretario general del SADRA exclama: “¡Eso ya pasa de la vergüenza!”.

"El ascenso es un escándalo: en los últimos años han subido equipos de todo tipo; y a los árbitros que se prestan para esas cosas los premian y los ascienden”.

-Comparado con el modelo de gestión de Julio Grondona, ¿Tapia vendría a ser menos de lo mismo?

-Tapia no le llega ni a los tobillos a Grondona. Su gestión es muy mediocre. Creyó que amontonando gente y equipos iba a ganarse el consenso de todo el fútbol argentino, y lo terminó salvando (Lionel) Messi cuando su tiempo político ya estaba agotado. Lo único bueno que se le puede rescatar es haber bancado a Lionel Scaloni en la selección argentina, cuando nadie creía en ese cuerpo técnico. Pero todos los integrantes del Comité Ejecutivo de la AFA, con excepción de Víctor Blanco, son responsables por acción u omisión de este presente del fútbol argentino.

-¿Cómo es el vínculo de SADRA con la Liga Cordobesa de Fútbol?

-No hay vínculo. Hablamos a través de la Justicia. Emeterio Farías actúa igual que la AFA, parece porteño. Estamos para nada conformes con su gestión, y SADRA está totalmente enfrentado con él.

-¿Observa a la Liga alineada a la conducción del fútbol nacional?

-Lo que pasa es que a los dirigentes les interesa el poder, por eso vemos a algunos que se degluten a las barras bravas o terminan defendiendo intereses ajenos a sus clubes. Hoy los mundos del fútbol, de la política y del gremialismo son lo mismo. Basta con ver quiénes están. Algunos lo hacen con mayor rango y otros con menos exposición, pero todos participan del poder, de lo que se conoce como Círculo Rojo. Esto tira hacia abajo. Uno quiere seguir creyendo, pero no es sencillo. Del fútbol pasión hay que olvidarse, no existe más.

 

Hacete enemigo de Juez

En diálogo con PERFIL CÓRDOBA, Guillermo Marconi recordó una protesta que su gremio, el SADRA, realizó en 2006 y que fue motivada por dichos del actual senador nacional Luis Juez. “Se despachó muy feo contra un árbitro nuestro y denunciamos discriminación saliendo a la cancha con brazaletes que tenían dibujada una cruz negra”, recuerda el exreferí.

Se refiere a la calificación de “ladrón” que el entonces intendente cordobés -pese a ser un reconocido hincha albiazul- lanzó contra el árbitro bahiense Darío Maccarone luego de un partido entre Talleres y Huracán de Tres Arroyos, que se jugó en Córdoba y en el que el equipo visitante fue sancionado con cuatro expulsiones y un dudoso penal. “El tipo se equivocó pero no llegamos a accionar judicialmente porque después se disculpó con nosotros y estuvo muy bien”, recordó Marconi.