El juez federal N° 3 Miguel Hugo Vaca Narvaja anunció hoy que fueron identificados 12 ADN de víctimas del Terrorismo de Estado cuyos asesinatos y enterramientos se produjeron en el excentro clandestino de detención La Perla.
La novedad es trascendente porque permite continuar la reconstrucción histórica de las lacerantes heridas que provocó el golpe de Estado el 24 de marzo de 1976 pero también devolver a los familiares de las víctimas la certeza de sus destinos, por más crueles que hayan sido. Sus cuerpos están ahí, a pesar de haber emergido tan solo un hueso o una parte pequeña.
“Estamos haciendo aparecer a los desaparecidos” fue la reflexión que hizo el juez Vaca Narvaja en diálogo con Perfil CÓRDOBA.
El resultado forma parte de un primer informe pericial elaborado a partir de las muestras recuperadas en el sector conocido como Loma del Torito.

Entre septiembre y noviembre del 2025 el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) retomó las excavaciones en la zona, en el predio que actualmente es la Reserva Natural Militar La Calera. Lo hizo con la colaboración del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto y del Servicio de Antropología Forense del Poder Judicial de Córdoba.
Las 12 identidades ya fueron establecidas, pero serán comunicadas a la opinión pública después de que todos los familiares sean notificados..
El hallazgo tiene un impacto central para los familiares de las víctimas: permite terminar con décadas de incertidumbre sobre el destino de sus seres queridos. Hasta ahora, esas personas permanecían en condición de desaparecidas. Con la identificación, se confirma que fueron trasladadas a La Perla, integraron el circuito represivo del centro clandestino —que incluía tortura, asesinato y desaparición— y luego fueron enterradas en el lugar.
Por qué no hay esqueletos enteros
Los restos encontrados en Loma del Torito son fragmentos óseos. No hay esqueletos porque, según testimonios históricos ante la visita de la Cruz Roja Internacional a la Argentina, los represores removieron enterramientos con palas mecánicas para ocultar evidencias en el año 1979.
“Los restos son partes de huesos. Puede aparecer alguna pieza completa —como un dedo del pie o algún hueso más identificable—, pero en general son fragmentos”, explicó Vaca Narvaja.
Aun así, los especialistas consideran probable que puedan hallarse restos más completos, ya que en aquella remoción apresurada difícilmente se haya retirado todo el material enterrado.

Nueva campaña de excavaciones
Las tareas arqueológicas no terminaron. En abril comenzará una nueva campaña de excavaciones que se extenderá hasta septiembre y que será más amplia que la realizada en 2025.
El equipo de antropología forense trabaja actualmente en la delimitación de nuevas áreas a intervenir dentro del mismo predio. Las expectativas son altas: el avance en las identificaciones y los resultados obtenidos hasta ahora permitieron ampliar el equipo de trabajo y reforzar los recursos para esta etapa.
Víctimas del circuito de La Perla
Las doce personas identificadas integran el grupo de detenidos-desaparecidos que pasaron por el centro clandestino La Perla, uno de los principales campos de detención ilegal de la dictadura en el interior del país.
Se estima que entre 2.500 y 3.500 personas fueron secuestradas y llevadas allí durante el terrorismo de Estado.
Las víctimas identificadas ya estaban documentadas en testimonios de sobrevivientes. Ahora se confirma su destino final.