A dos años y medio de la conformación de la actual Unicameral, el balance legislativo deja una paradoja que explica buena parte de la dinámica política de la Cámara: la UCR se consolidó como el bloque con mayor producción legislativa de la oposición e incluso superó al oficialismo en cantidad de iniciativas presentadas, pero esa actividad tuvo una incidencia limitada tanto en la sanción de leyes como en el control efectivo sobre el Poder Ejecutivo.
Los números muestran dos realidades que conviven. Por un lado, una oposición con alta productividad parlamentaria. Por otro, un oficialismo que conserva el control de la agenda legislativa y mantiene una baja disposición a rendir cuentas frente a uno de los principales mecanismos institucionales de control: los pedidos de informes impulsados por la oposición.
Un relevamiento de la Secretaría Legislativa del bloque UCR muestra que la bancada radical, integrada por 18 legisladores, presentó 2.460 iniciativas en estos dos años y cuatro meses —el corte del informe corresponde a abril de este año—, convirtiéndose en el bloque con mayor producción de toda la Legislatura cordobesa.
Incluso superó al oficialismo de Hacemos Unidos por Córdoba, con 34 legisladores, que registró 2.385 proyectos durante el mismo período. Más atrás quedaron el Frente Cívico, con 615 iniciativas; Encuentro Vecinal Córdoba, 433; PRO, 237; Construyendo Córdoba (2), 214; Juntos por el Interior, 191; Mejor Futuro, 172; FIT-Unidad, 142; Córdoba, 59; La Libertad Avanza, 29; y Creo en Córdoba —antes de fusionarse con Hacemos Unidos—, con 17.
La producción de la UCR se distribuye en 1.227 proyectos de declaración, 890 proyectos de resolución y 343 proyectos de ley. Estas cifras reflejan una estrategia que combina iniciativas políticas, herramientas de control y propuestas normativas. No obstante, no se tradujo en resultados legislativos debido a la correlación de fuerzas que domina la Unicameral.
El cuello de botella
La diferencia aparece cuando se observa el destino de esos proyectos. De los 343 proyectos de ley impulsados por el radicalismo, únicamente 15 fueron aprobados por el PJ. La tasa de éxito legislativo fue de apenas 4,37%, un dato que expone las limitaciones de la principal bancada opositora dentro del funcionamiento de la propia "casa de las leyes".
La comparación con el oficialismo completa la ecuación. Mientras HUxC presentó 187 proyectos de ley, consiguió aprobar 58, alcanzando una tasa cercana al 31%. A ello se suma la batería de proyectos enviados por el Poder Ejecutivo, que son aprobados con el respaldo de la mayoría oficialista.
La diferencia refleja con claridad la lógica parlamentaria que domina la Legislatura cordobesa. Aunque la oposición genera una intensa producción legislativa, la mayoría construida por el PJ y sus aliados continúa definiendo qué proyectos llegan al recinto y cuáles terminan cajoneados o archivados.
Desde el punto de vista político, no se trata únicamente de una cuestión estadística. Es la consecuencia directa de una Legislatura donde la mayoría oficialista administra el ritmo del debate parlamentario y el tratamiento de los proyectos.
Prioridades políticas
La distribución temática de los proyectos también permite reconstruir cuáles fueron las prioridades políticas del bloque radical.
Las principales áreas de trabajo fueron Educación (244 iniciativas), Legislación General (225), Salud (211), Infraestructura y Servicios Públicos (189) y Seguridad (188). A ellas se suman Cultura (171), Municipios y Comunas (166), Deportes (124), Asuntos Constitucionales (99) y Economía y Presupuesto (98).
El mapa legislativo muestra una oposición concentrada en los principales ejes de la gestión provincial, con especial énfasis en políticas vinculadas a servicios esenciales, infraestructura y seguridad, además del funcionamiento institucional del Estado. Más que una confrontación, se busca disputar la agenda sobre los temas sensibles de la administración peronista.
El control al Ejecutivo
Si la baja cantidad de leyes aprobadas muestra los límites de la oposición dentro de la Legislatura, los pedidos de informes permiten evaluar otra dimensión igual de importante: el control institucional sobre el gobierno de Martín Llaryora.
Según el informe técnico de la UCR, de los 890 proyectos de resolución presentados, 529 correspondieron a pedidos de informes dirigidos al Poder Ejecutivo. "La respuesta oficial fue mínima", sostiene el relevamiento.
De esos 529 pedidos, apenas 32 fueron contestados. En otras palabras, sólo el 6% obtuvo respuesta. El restante 94% quedó sin contestación.
Desde una perspectiva institucional, el dato refleja una baja predisposición del Ejecutivo a responder uno de los principales mecanismos de control parlamentario.
Los pedidos de informes constituyen una de las principales herramientas de fiscalización con las que cuentan los bloques opositores para acceder a información pública y monitorear la ejecución de las políticas gubernamentales.
El bajísimo nivel de respuesta refleja una marcada asimetría entre el ejercicio del control parlamentario y la disposición del Panal ante las demandas de la oposición. La cifra alimenta una de las críticas recurrentes del radicalismo: la dificultad para acceder a datos oficiales y ejercer plenamente su rol de control previsto por el sistema republicano.
"No ponemos palos en la rueda; ellos se los ponen solos"
La UCR sostiene una oposición intensa en producción legislativa y control, pero denuncia que la mayoría administra el poder para decidir qué proyectos avanzan y restringir el acceso de la oposición a la información pública.
El jefe del bloque radical, Matías Gvozdenovich, rechazó las acusaciones de "obstruccionismo" formuladas por el PJ y aseguró que los planteos de la UCR buscan visibilizar deficiencias de gestión, no perjudicar al gobierno de Martín Llaryora. En esa línea, devolvió el golpe al sostener que los cuestionamientos de la oposición "no son ninguna politiquería".
"No ponemos palos en la rueda; los palos en la rueda se los ponen ellos solos porque se equivocan en la gestión, que está floja. El resultado es producto de sus propios errores y no de lo que diga la oposición", cruzó el principal referente legislativo del bloque referenciado en Rodrigo de Loredo.
Gvozdenovich defendió además el desempeño legislativo de la UCR y remarcó que “un proyecto presentado es para mejorar algo”. "Queda demostrado que toda la UCR quiere mejorar Córdoba. Vamos con propuestas e iniciativas concretas y hemos aportado mucho más que el propio oficialismo", cerró el radical.