El contexto económico argentino atraviesa una transformación profunda. Tras años donde la inercia inflacionaria dictaba el ritmo de los negocios, el mercado se enfrenta ahora a una realidad distinta: márgenes de rentabilidad más ajustados y la necesidad imperiosa de recuperar precios de referencia.
Martín Juncos, socio fundador del reconocido estudio contable Martín Juncos & Asociados, con más de 25 años de trayectoria en Córdoba, es testigo de esta metamorfosis. Para el contador, el cambio de paradigma es innegable: "Venimos de un período donde la inflación era el eje de todas las decisiones. Hoy, esa lógica cambia y los empresarios deben acostumbrarse a trabajar con rentabilidades reales, propias de un mercado normalizado".
El fin de la "inflación como refugio"
Históricamente, la alta inflación en Argentina cumplía una función engañosa: ocultaba ineficiencias operativas y permitía corregir desvíos de costos de forma casi inmediata. Con la tendencia actual hacia la desaceleración, esa red de seguridad ha desaparecido.
"Las empresas ya no pueden apoyarse en la inflación para corregir errores", explica Juncos. "Hoy el foco vuelve a la rentabilidad real. Eso implica trabajar con precisión quirúrgica en la estimación de costos y el seguimiento de resultados. El empresario debe profesionalizar su toma de decisiones porque el margen de error se ha reducido drásticamente".
Ante este escenario, el estudio ha tenido que evolucionar. Si bien la contabilidad y la liquidación de impuestos siguen siendo los pilares, el asesoramiento financiero se ha convertido en la "pata necesaria" para una gestión moderna. "No alcanza con que el proyecto sea bueno; hoy, el éxito depende de qué tan bien esté estructurado desde su inicio", sentencia.
-En la práctica diaria, ¿dónde estás viendo hoy los mayores problemas en las empresas?
-En el día a día, uno de los principales problemas es la falta de información clara y ordenada para tomar decisiones. Muchas empresas operan con datos incompletos o sin un seguimiento preciso de sus resultados. Eso se refleja en decisiones tomadas con poca base, errores en la estimación de costos o en la definición de precios. Son cuestiones operativas que, en contextos más exigentes, empiezan a tener un impacto directo en la rentabilidad.
Por eso el desafío hoy pasa por ordenar la información, entender el negocio en detalle y trabajar con mayor precisión. Ya no alcanza con reaccionar, hay que anticiparse.
Estados Unidos: entre la oportunidad y la exigencia
Para el empresario argentino, el mercado estadounidense sigue siendo el faro. Sin embargo, Juncos advierte que el interés no debe confundirse con una solución mágica. La elección de EE. UU. responde, fundamentalmente, a la búsqueda de previsibilidad y seguridad jurídica.
Según el especialista, existen tres grandes vías de desembarco:
- Real Estate: Ya no solo como resguardo de valor, sino como un negocio que debe demostrar rentabilidad real en un mercado de costos más altos.
- Franquicias y marcas: Con un fuerte protagonismo de firmas argentinas, especialmente en el sector gastronómico en Florida.
- Exportación de servicios: Un segmento con menor margen de riesgo que la comercialización de productos físicos.
No obstante, Juncos es cauteloso al evaluar la competencia. "El mercado estadounidense es feroz. No competimos contra otros argentinos, sino contra marcas de todo el mundo. Internacionalizarse requiere un estudio de mercado profundo, porque cada plaza tiene su propia lógica de costos y regulación", aclara.
-En ese contexto, ¿cómo cambió el rol del asesor dentro de la empresa?
-El rol cambió mucho. Antes el asesoramiento estaba más asociado al cumplimiento, a lo impositivo o contable. Hoy el empresario necesita alguien que lo ayude a pensar. A entender los números, a evaluar decisiones y a anticipar escenarios. No se trata solo de mirar lo que pasó, sino de trabajar sobre lo que puede pasar. Ahí es donde el asesoramiento financiero empieza a tener un rol mucho más activo dentro de la empresa.
El ADN resiliente frente a los desafíos de 2027
Al analizar el perfil del empresario local, Juncos destaca una cualidad distintiva: la resiliencia. "El hábito de enfrentar desafíos nuevos cada mañana ha generado un nivel de preparación distintivo para lidiar con crisis que, en otras partes del mundo, causarían alarma", observa.
Sin embargo, el horizonte cercano presenta interrogantes. Si bien se espera un leve alivio en la actividad tras la primera mitad del año, el año 2027 aparece en el radar como un foco de inquietud. La naturaleza política de la economía argentina genera el temor de que la incertidumbre electoral, como ocurre históricamente, se adelante a los procesos de votación.
Para Juncos, la salida es clara: la planificación estratégica por encima de la reacción. "Estamos todos en el mismo barco. En un contexto de financiamiento caro y costos exigentes, el éxito ya no depende de la suerte ni de la coyuntura, sino de la calidad del análisis previo", concluye.
-En este escenario, ¿cuál es el principal desafío que ves hacia adelante?
-El principal desafío es adaptarse a un cambio de lógica. Pasamos de un esquema donde la inflación resolvía muchas cosas a uno donde la eficiencia vuelve a ser central. Eso exige más análisis, más planificación y, sobre todo, mayor profesionalización en la toma de decisiones. El contexto puede cambiar, pero las empresas que logren ordenarse y trabajar con información clara van a tener mejores herramientas para sostenerse y crecer en el tiempo.