domingo 05 de febrero de 2023
CóRDOBA DUELO DE GIGANTES

Orfeo: sin expropiación ni reapertura Córdoba perdió unos 25 shows este año

Si bien algunos espectáculos se realizaron en estadios más chicos y otros –los menos– fueron derivados al Mario Alberto Kempes, la ciudad perdió una gran afluencia de público, no solo local sino también del norte argentino, que hoy viaja a Buenos Aires para ver sus shows. Además, el cierre del superdomo supuso un impacto negativo en el movimiento económico que implican eventos de tanta envergadura en el turismo y en sectores como el gastronómico y el hotelero.

04-12-2022 00:35

Si tomamos como referencia eventos como el Festival Bum Bum, que en sus dos días de realización le genera a la ciudad unos 540 millones de pesos (un movimiento de aproximadamente 40.000 personas durante los dos días de festival) o el Cosquín Rock, que genera 1.000 millones de pesos contando tickets, gastronomía y hotelería entre otros ítems, la ecuación arroja un saldo más que negativo: sin el Orfeo Superdomo la ciudad se pierde de generar una suma considerable de ingresos.

Sin embargo, los destinos del estadio cubierto más grande de Córdoba, que en su momento albergó conciertos internacionales de la talla de Bob Dylan, Cyndi Lauper, Deep Purple o Liza Minelli, entre otros, pareciera haber entrado en una vía muerta.

Desde el sector privado, su propietario Euclides ‘Tati’ Bugliotti ha puesto de manifiesto la decisión inamovible de no reabrir las puertas del espacio para shows y espectáculos y reconvertir el lugar con un proyecto de torres y departamentos. “Creo que la decisión de Bugliotti tiene que ver con que sabe que el único que puede manejar el Orfeo es él y ya no le interesa el negocio. En su momento dijo que tenía dos alternativas, dedicarse al cuarteto o a las fiestas electrónicas, pero tampoco le atraen esas ideas. Para él ya no es rentable y si hay alguien que sabe de números acá, es él”, dijo a este medio una fuente cercana al empresario.

Bugliotti también habría desistido de la idea de convertir al Orfeo en un centro de salud con el que se había entusiasmado en su momento, luego de que en octubre de 2020 solicitara formalmente un permiso de demolición para el inmueble en el que se asienta el estadio, con el objetivo de construir departamentos, algo que no contó con el visto bueno del Concejo Deliberante ni el ok de la Municipalidad de Córdoba.

Para evitarlo, desde el municipio se aprobó una ordenanza que lo declaraba de interés municipal, aunque especialistas consultados al respecto indicaron que el Orfeo no reviste ningún tipo de interés cultural. “El objetivo es evitar la demolición del Orfeo”, justificó entonces el viceintendente Daniel Passerini.

Cabe destacar que la declaración de interés municipal está vinculada a la imposibilidad de modificar el patrimonio arquitectónico, o si hubiera modificaciones, estas deben ser con autorización previa. En tanto, la declaración de interés cultural puede ser sobre cuestiones intangibles, como actividades culturales o sociales, que tengan valor simbólico para la ciudad.

En el Concejo. Desde el bloque de Encuentro Vecinal realizaron un pedido de informe sobre aspectos referidos a la solicitud de autorización para la demolición y sobre las obras que dieron lugar a la creación del Superdomo.
“Yo pedí todos los expedientes relacionados a la obra y nunca me los mandaron. Me parece que acá hubo un error de base, porque cuando se aprobó el proyecto con todas las concesiones y exenciones que se le hicieron, no se obligó a Bugliotti a ninguna contraprestación. Y cuando un municipio autoriza obras de este tipo, por lo menos debería pedir garantías a futuro. Si se dijeron cosas hoy no hay papeles que lo avalen”, detalló Juan Pablo Quinteros.

El concejal agregó además que si bien debido a la ordenanza que lo declara de interés municipal el empresario no puede demolerlo, dentro del predio puede hacer lo que él quiera. “De todos modos, a esta altura ya no hay mucho para hacer porque ni la Municipalidad lo va a expropiar ni Bugliotti lo va a reabrir”, agrega Quinteros.

Por su parte, desde el Frente de Izquierda presentaron un proyecto de ordenanza, iniciado por la concejala Laura Vilches, declarando de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble, “el cual estará destinado exclusivamente a actividades culturales, sociales y deportivas”. Consultada al respecto, Vilchez señaló que “el proyecto fue enviado a archivo”.

PERFIL CÓRDOBA intentó hablar con el presidente del bloque Hacemos por Córdoba, Marcos Vázquez, pero desde el área de prensa se limitaron a responder que “no tenemos ningún proyecto legislativo por el tema del Orfeo y nuestra política es no hablar de temas que no están en la agenda legislativa. Y hoy el Orfeo no está en agenda”.

En manos del Ejecutivo. Agotada la instancia legislativa, la decisión final pasó al terreno del Ejecutivo, desde donde indicaron que “el tema está en manos de Bugliotti, nosotros no tenemos nada”.

Mientras tanto y en el marco de la campaña electoral que se avecina, el Orfeo Superdomo pareciera haber quedado encerrado en un callejón sin salida y ni desde el sector privado ni desde el Municipio estarían dispuestos a encontrar una alternativa favorable para la ciudad.

Esta disputa, que solo perjudica a Córdoba en materia de shows internacionales y nacionales imposibilitando la llegada de artistas y espectáculos de otras latitudes que llegan hasta Buenos Aires, reaviva el debate sobre la necesidad de un espacio de estas características en la ciudad. “Este año en Córdoba se hubieran podido hacer unos 25 shows con la existencia del Orfeo.

Con el Kempes se resolvieron algunos, como por ejemplo el de Abel Pintos, Tini, La Beriso y Joan Manuel Serrat, que se hubieran hecho en el Orfeo”, señaló a este medio José Palazzo.

Orfeo Shows

GRANDES SHOWS. "Córdoba va a seguir perdiendo oportunidades, ya que el Orfeo Superdomo reunía todas las condiciones para eventos de todo tipo, pero principalmente espectáculos internacionales" (como Joan Manuel Serrat, el tenor Marcelo Álvarez, Bob Dylan, Cyndi Lauper y Liza Minelli, entre otros), dicen los especialistas.


OPINIÓN

“El Orfeo está muerto”
Diego Caniglia

Joan Manuel Serrat cenaba en la parrilla del Dino cuando de repente se acercó a saludarlo Euclides Bugliotti. “Un gusto, soy el dueño del Orfeo”, se presentó Tati. “¿Cuándo lo va a reabrir?” fue lo primero que preguntó el Nano. “El Orfeo está muerto”, fue la lacónica respuesta de Bugliotti.

Los testigos que cuentan la anécdota aseguran que Serrat sintió tristeza por perder un espacio de las características del Orfeo. Es más: aseguran que el catalán se siente (o sentía) particularmente contento cuando se presentaba allí porque “es perfecto, desde la acústica a la ubicación de la gente. Un lugar maravilloso”. No es el único que piensa de esa manera. Otros artistas (nacionales e internacionales) que han pasado por Córdoba destacaron las bondades del Orfeo y hasta se sorprendían porque el lugar posee aire acondicionado.

De todas formas, hoy por hoy no hay nada (ni el más mínimo indicio) que indique que el Orfeo reabra sus puertas para recibir espectáculos. Bugliotti ha sido claro y desde su entorno no dudan: “No hay chances, por un montón de razones, pero dos en particular. En primer lugar, Bugliotti no cree que el Orfeo sea rentable enfocándose de lleno en la organización de shows, más allá de que el nivel de espectáculos se viene recuperando a un ritmo superior al estimado en plena pandemia. El otro argumento, y de mayor peso, es que Bugliotti es consciente de que el negocio que implica gestionar un espacio como el Orfeo es muy complejo y no quiere que sus hijos (los herederos de Grupo Dinosaurio, que incluye al estadio cubierto) deban hacerse cargo de esa unidad de negocios.

En el tira y afloje con la Municipalidad pasaron cosas. Bugliotti recibió un par de ofertas por el Orfeo y las rechazó de manera tajante. “La primera, ni bien pasaron las restricciones por la pandemia fue muy impor tante y hasta el día de hoy nadie se explica por qué no aceptó. Era muy buena”, dice alguien que conoce a Bugliotti. La segunda, ni siquiera llegó a concretarse.

Cuando le avisaron que los dueños del Movistar Arena querían una reunión, ‘Tati’ dijo no. “Si es por el Orfeo, que ni vengan”, respondió. En el medio, intentó crear un polo de salud, pero para los centros de salud implicaba altos costos para instalarse allí. Aunque el propio Bugliotti encabezó las negociaciones, las mismas no prosperaron.
¿Cómo sigue la historia? Bugliotti tiene un par de ases bajo la manga para tratar de torcer la historia a su favor. Eso sí: no será con esta administración.