Nacido en Ascochinga pero formado en la ciudad de Córdoba, Pedro Jaureguiberry recibió el Premio Perfil Córdoba en la categoría Ciencia, un reconocimiento que corona un año transformador para su carrera tras alzarse con el galardón internacional Frontiers Planet, denominado también el Premio Nobel de la Ecología. Un paper publicado en 2022 en la revista Science Advances, fruto de una rigurosa revisión sistemática de literatura científica global, fue el comienzo del exitoso camino del científico cordobés.
“Hicimos un análisis de síntesis para reportar la relevancia de los ‘drivers’ o causas humanas de pérdida de biodiversidad a escala global, en grandes regiones y distintos ambientes”, explica de manera resumida el investigador del Conicet en el Instituto de Diversidad y Ecología Animal de la UNC (Imbiv).
Aquel trabajo exhaustivo permitió clasificar en cinco grandes categorías el impacto antrópico: los cambios en el uso de la tierra y del mar, el cambio climático, las especies invasoras, la explotación directa de recursos naturales y la contaminación. “No es que el ser humano pueda lograr que el impacto sea cero, pero el estudio ayuda a dimensionar la escala y priorizar a la hora de tomar medidas de mitigación o acciones concretas para el ambiente de manera eficiente”, detalló Jaureguiberry en diálogo con Perfil Córdoba.
“El día que gané el premio internacional mi celular estalló. Fue un shock muy grande al que no estaba acostumbrado. En materia científica se abrieron puertas enormes y hoy lidero nuevos proyectos que antes no habríamos podido abordar”, contó.
Cómo Kilimo transforma el ahorro hídrico en un activo global
Un antes y un después global.
El camino hacia la cima internacional no fue sencillo. Tras el primer filtro de la Academia Nacional de Ciencias y una rigurosa evaluación de un jurado compuesto por un centenar de expertos mundiales, Jaureguiberry obtuvo un millón de francos suizos para potenciar sus investigaciones. Ese reconocimiento internacional llegó con muchas gratificaciones y también responsabilidades ya que ese monto debe ser utilizado para continuar con las investigaciones. “El celular estalló y con los días fuimos respondiendo a los pedidos. Se abrieron muchas puertas y nos permitió vincularnos con científicos de otras latitudes, armar equipos y canalizar recursos hacia nuevos proyectos”, relató.
Consultado sobre sus raíces, destaca el rol fundamental de la Universidad Nacional de Córdoba. Tras iniciar sus estudios en Bahía Blanca, completó su formación como biólogo y doctor en Ciencias Biológicas en la UNC, donde consolidó su ingreso a la carrera de investigador del Conicet. “Toda mi carrera está profundamente influenciada por esta institución”.
La ciencia en tiempos críticos.
La ciencia y la castigada investigación universitaria fue eje de debates en los últimos meses. Jaureguiberry no esquiva este tema sobre el financiamiento científico. “La ciencia es sumamente relevante para resolver problemas concretos en el país, en todos los ámbitos. El apoyo actual atraviesa una situación bastante crítica, principalmente en subsidios”, advierte.
Para el especialista, el modelo nacional requiere una profunda transformación: “Tiene que haber un fuerte involucramiento del sector privado. En otros países la proporción de inversión es muy diferente. Necesitamos construir un vínculo más fuerte y una sinergia real entre todos los sectores”.