El trabajo en plataformas digitales se consolidó en la última década como una de las transformaciones más relevantes del mercado laboral argentino, impulsado por el avance tecnológico y nuevas formas de prestación de servicios. En un escenario de ausencia de reglas específicas, el Proyecto de Ley de Modernización Laboral busca establecer un marco jurídico propio para ordenar la actividad, reducir la incertidumbre legal y limitar la judicialización creciente.
Según el IERAL, las plataformas digitales funcionan como mercados intermediados por tecnología, donde oferentes y demandantes de servicios se vinculan a través de aplicaciones que utilizan sistemas de gestión algorítmica. Estos sistemas asignan tareas, fijan remuneraciones e incentivos y coordinan el funcionamiento del servicio de acuerdo con la oferta y la demanda.
La flexibilidad es uno de los rasgos centrales del trabajo en plataformas, ya que los prestadores pueden decidir cuándo conectarse, aceptar o rechazar servicios y combinar distintas aplicaciones. En Argentina, estimaciones de CIPPEC y la OIT indican que más de un millón de personas obtienen ingresos mediante estas plataformas, aunque solo una parte minoritaria las utiliza como principal fuente laboral

El debate central gira en torno al encuadre jurídico del trabajo en plataformas: si corresponde considerarlo empleo en relación de dependencia, trabajo autónomo o una figura intermedia. El informe explica que, a diferencia del empleo asalariado tradicional, en este esquema no se verifican los elementos clásicos de subordinación técnica, económica y jurídica, ya que los prestadores actúan como independientes y no perciben un salario fijo
Sin embargo, la ausencia de una regulación específica en Argentina dejó este vínculo sujeto a interpretaciones judiciales. Algunos fallos recientes recalificaron estas relaciones como laborales, lo que incrementó la litigiosidad y generó un escenario de alta incertidumbre para el sector.
Qué propone la reforma
Frente a este contexto, el Proyecto crea el Régimen de los Servicios Privados de Movilidad de Personas y/o Reparto mediante plataformas tecnológicas. La iniciativa define expresamente que la relación entre plataformas y prestadores es de naturaleza no laboral y se basa en la autonomía individual y contractual.
El prestador es calificado como trabajador independiente y se descarta la existencia de subordinación o relación de empleo. Para ello, el proyecto establece derechos y obligaciones concretas que refuerzan la libertad de organización del trabajo, como la posibilidad de conectarse y desconectarse sin horarios mínimos, aceptar o rechazar pedidos sin justificación y elegir recorridos o medios de transporte.

Al mismo tiempo, fija responsabilidades para las plataformas en materia de información, transparencia, capacitación en seguridad vial, atención de reclamos y acceso a seguros de accidentes personales, sin otorgarles el carácter de empleadoras.
Qué analiza el IERAL
El informe destaca que el régimen propuesto aporta previsibilidad jurídica y puede favorecer el desarrollo de un sector con alto potencial de generación de ingresos. No obstante, identifica dos desafíos centrales: evitar que una remisión amplia al derecho civil derive en mayores costos e incertidumbre por reclamos judiciales, y reducir el riesgo de que los vínculos sean recalificados como relaciones laborales por vía judicial
En particular, señala que el uso de sistemas de gestión algorítmica es uno de los aspectos más sensibles, ya que concentra decisiones que podrían ser interpretadas como formas de control. Por ello, el IERAL sugiere avanzar en reglas más claras sobre el funcionamiento de estos sistemas, garantizando información básica y mecanismos de revisión, sin que ello implique reconocer una relación de dependencia
Cambios clave
Entre los puntos centrales del régimen se incluyen:
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- Definición expresa del prestador como trabajador independiente.
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- Libertad para organizar tiempos de trabajo y aceptar servicios.
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- Obligación de los prestadores de cumplir con cargas fiscales y de seguridad social como autónomos.
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- Responsabilidades de las plataformas en información, seguridad y atención de reclamos.
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- Remisión al Código Civil y Comercial para aspectos no regulados de manera específica
Para el IERAL, la creación de un marco normativo específico puede reducir la conflictividad, brindar mayor seguridad jurídica y favorecer la continuidad del crecimiento del trabajo en plataformas digitales. La experiencia internacional muestra que existen distintos modelos regulatorios y que no hay una única solución, aunque la claridad legal resulta clave para evitar judicialización excesiva y riesgos económicos
El informe concluye que, con ajustes orientados a fortalecer la autosuficiencia del régimen y regular de forma más precisa la gestión algorítmica, el proyecto podría contribuir a ordenar un sector en expansión sin perder la flexibilidad que caracteriza a estas nuevas formas de trabajo