El Sindicato de Personal de Casas de Familia cuestionó el impacto de la reforma laboral en el régimen de empleo doméstico y señaló que la ampliación del período de prueba a seis meses incrementará la inestabilidad de las trabajadoras. La secretaria general del gremio, Ana Altamirano, advirtió en Córdoba que los cambios también afectan el régimen de registración y las condiciones salariales del sector.
“Uno de los primeros temas que trata esta nueva reforma es el período de prueba”, explicó Altamirano en diálogo con Punto a Punto Radio, en el programa “Es por acá”. Y precisó: “Nosotras, las trabajadoras de casas particulares, antes teníamos un período de prueba que iba para el personal con retiro de 15 días y para el personal sin retiro de un mes. Ahora se extiende a seis meses”.
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Altamirano también cuestionó la eliminación del artículo 50, que establecía sanciones para empleadores que no registraran correctamente al personal. “Decía que aquel empleador que no registrara debidamente el personal o que tuviera una registración deficiente debía pagar doble indemnización”, explicó.
Además, señaló que otro punto preocupante es que “no se aplicaría más la Ley de Contrato de Trabajo” al sector. “Muchas de las situaciones que nosotras vivimos las tenemos que consultar en allí, porque es una ley joven, del año 2013”, explicó al advertir que la exclusión de esa norma dejaría sin respaldo varias situaciones no previstas específicamente en el estatuto del sector.
La dirigente también vinculó la situación del sector con el contexto económico general. “Somos trabajadoras, muchas de nosotras de muchos otros trabajadores y de jubilados”, señaló. Y agregó: “Cada vez que baja el salario de quienes nos emplean, nos reducen el horario o nos despiden. Cada vez es más difícil sostener nuestras propias economías”.
Consultada sobre si la reforma podría fomentar el empleo, fue categórica: “No, para mí el camino no es una reforma laboral”. En cambio, planteó que se necesitan “políticas públicas que apoyen a la clase media y al sector obrero para mejorar la calidad de vida de todos en general”.
Finalmente, informó que el sector acordó un aumento paritario del 1,5% para febrero y 1,5% para marzo, con bonos de entre 8.000 y 20.000 pesos según categoría. Una trabajadora de quinta categoría que realiza tareas generales percibiría, una vez homologada la escala, “410.773 con 52 centavos”. Y concluyó: “Quienes van a votar la reforma laboral lo piensen mejor”.