El vínculo entre Argentina y Brasil atraviesa un momento de tensión política y diplomática que genera preocupación entre los sectores vinculados al comercio exterior. Brasil es uno de los principales socios comerciales del país y, particularmente para Córdoba, representa un mercado clave para distintas industrias y productos regionales.
En diálogo con Punto a Punto Radio, el analista, consultor y docente universitario Gustavo Scarpetta analizó el escenario y advirtió que las diferencias políticas pueden terminar afectando las relaciones comerciales entre ambos países.
—¿Cuánto afectan las tensiones diplomáticas e ideológicas entre Argentina y Brasil a las relaciones comerciales?
—Normalmente se comercia con los países con los cuales hay necesidades comunes comerciales, pero también donde hay buenos vínculos. Hay muchos estudios que demuestran que el comercio crece más cuando hay vínculos reales entre los países. Se comercia entre amigos, para decirlo de lo más simple; crece más el comercio en países amigos que en países no amigos. Brasil es nuestro uno o dos, de acuerdo a la región, mayor mercado y obviamente que estas tensiones nunca son buenas, porque hay muchos temas por resolver y todavía el Mercosur tiene muchos asuntos pendientes. Así que si vos me decís si tiene impacto, sí tiene impacto, no en el día a día, pero sí en los vínculos que tengan que ver con solucionar problemas, con inconvenientes sanitarios, fitosanitarios y demás reglamentaciones. En el mediano plazo, cuando surjan problemas, el no tener una buena regulación es notoriamente malo.
—¿Qué preocupación hay entre los sectores exportadores por esta situación?
—El tema automotriz es central, pero también el tema alimento es central. Nosotros le vendemos mucho a Brasil y con este acuerdo van a venir productos europeos a Brasil. Por ejemplo, aceite de oliva, queso y vinos. Nuestro principal mercado para los quesos de Córdoba es Brasil y van a entrar quesos franceses, holandeses, españoles e italianos sin arancel. Vamos a tener que competir en un mercado muy importante y nos estamos llevando mal. Después le vamos a pedir que nos compren cuando comparen contra un queso italiano que esté llegando, entonces me parece una estrategia muy mala para la región y para los exportadores.
—¿Tuvimos alguna vez como país a un presidente tan involucrado en una campaña política de Brasil?
— Creo que nunca. Es una apuesta que va más allá de lo normal, de lo que se sugiere, no solo en lo diplomático sino en lo comercial, más cuando hemos ido jugando a veces a perdedor. Brasil no solo nos respetó, sino que a veces firmó acuerdos, incluso los acuerdos automotrices muchas veces parecían que estaban más para que ganara Argentina y que nos mantuviéramos contentos dentro del Mercosur. Es uno de nuestros principales socios y el que más nos compra para nuestra región, para Córdoba principalmente es el socio número uno.
—¿Qué está haciendo Lula en materia económica?
—Tiene claramente su lado económico y su ministra de Economía, con economistas bastante de derecha. Es como que tiene un combo bastante interesante. En todo lo que es negociación comercial son muy agresivos y lo que están pensando es que Brasil va a ser el mayor exportador de alimentos del mundo en cinco años.