“Ahora son todos técnicos. ¿Por qué no agarraron el equipo cuando nadie quería venir?”. En el acceso a las plateas del Estadio Kempes, Vanesa Mansilla, la esposa de Carlos Tevez, ofició como tercera en discordia de una improvisada charla entre este periodista y un socio de Talleres, donde el tema en cuestión era la incidencia de los entrenadores (‘El Apache’ y ‘El Ruso’ Ricardo Zielinski) en el resultado del superclásico cordobés.
Tras su improvisado alegato, la mujer dio media vuelta y se fue. A pocos metros del lugar, en la sala de conferencias, su esposo ensayaba algunas explicaciones para la derrota 0-1 ante Belgrano, que dejó al equipo albiazul fuera de los playoffs del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol. “Nos hicieron un gol de un saque lateral, esa es mi autocrítica”, afirmó Tevez, haciendo foco en las desatenciones de sus jugadores.
Sobre el armado táctico y estratégico del encuentro, no hubo mea culpa. “Teníamos que salir a buscar el partido. Jugábamos de locales y con nuestra hinchada en la cancha”, señaló el DT de Talleres para justificar la sorpresiva reorganización del mediocampo del equipo, un sector donde había logrado encastrar las piezas con acierto recién en los últimos partidos.
Tras cuatro de silenzio stampa, la dirigencia de Talleres hoy se expresó públicamente, y de la forma más categórica y contundente: “Gracias Carlos”. Con ese título, comunicó a la prensa y a los hinchas el alejamiento del otrora ‘Jugador del Pueblo’, quien completó su aventura en barrio Jardín con una foja de servicios de 13 victorias, 11 empates y 11 derrotas en 35 presentaciones.
El ciclo de Tevez arrancó el 11 de julio de 2025, con una derrota 0-1 en el Kempes, y concluyó el pasado 9 de mayo, en el mismo escenario y con el mismo marcador, en este caso en el decisivo ‘punta y hacha’ con Belgrano. En ese lapso, Talleres obtuvo la clasificación a los octavos de final del Torneo Clausura 2025 y evitó la pérdida de categoría por la sumatoria de la Tabla Anual, aunque en la intimidad albiazul se atribuye más incidencia en el logro de este objetivo al impostado pedido de disculpas del presidente Andrés Fassi a Claudio ‘Chiqui’ Tapia, el capo máximo de la AFA.

Una clásica despedida
En la vorágine del fútbol actual, cualquier partido ‘de morondanga’ puede convertirse en ‘saca técnico’. Un clásico, ni hablar. Pero en el caso del reciente Talleres-Belgrano, no se trató del resultado: ninguno de los DT venía en la cuerda floja y se sabía de antemano que uno de los dos equipos quedaría fuera de competencia. El asunto fue el cómo, la flojísima actuación de un equipo que deambuló por la cancha sin certezas preestablecidas y dándole muchas facilidades a un rival que se le plantó con una estrategia anunciada. Un cúmulo de voluntades dispersas, en la que tampoco afloraron respuestas anímicas ante la adversidad.
La secuencia del gol de González Metilli fue la muestra más elocuente, y vale la pena repasarla: Rick se durmió; Cristaldo no anticipó y luego se desentendió de la jugada; Schott, Catalán y Maidana no marcaron a nadie mientras Fernández lidiaba con Passerini mano a mano y sin resguardo, como en todo el partido; y Galarza giró para el lado opuesto cuando le tocó intervenir. Una sucesión de hechos desafortunados. ¡Pobre Guido Herrera!
Recién ante la evidencia de la desventaja, Tevez corrigió la disposición del cuadrado de volantes y metió a Sforza en lugar de Baroni, el retoque que debió hacer en el entretiempo. Ya era tarde. La posterior sucesión de cambios para que nada cambie también dejó desairado a ‘Carlitos entrenador’, que terminó dándole unos minutitos al único delantero que había puesto en el banco (Valentín Dávila) y mirando el partido con dos arqueros y cinco defensores sentados a sus espaldas en el lote de recambios. Vaya uno a saber qué partido se había imaginado el entrenador.
“Carlos tiene nuestra invitación para continuar”, había declarado Fassi un par de semanas atrás, cuando le preguntaron por la continuidad de Tevez. La respuesta no sonó precisamente como una efusiva declaración de amor. Con la eliminación consumada, sólo quedó acordar los términos de la separación. Técnicamente se trató de un divorcio, ya que el vínculo entre las partes tenía vencimiento el próximo 30 de junio, y Talleres tiene compromisos pendientes que deberá afrontar antes de esa fecha.
“El Cuerpo Técnico Institucional asume la dirección transitoria de los entrenamientos de los jugadores del Plantel Superior a la espera de la definición de la fecha de 16vos de final de Copa Argentina”, precisó el parte oficial del club de barrio Jardín, en alusión a los preparativos para el cotejo con Atlético Tucumán, que podría disputarse el miércoles 20 de mayo en el Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. "La directiva inicia la búsqueda del entrenador que estará a cargo para la continuidad del fixture", añadió el escrito.

'Hasta luego'
Tras el comunicado, Talleres difundió un video de tres minutos, donde Fassi y Tevez anunciaban juntos el final de ciclo. “Finaliza un contrato, y quiero agradecerte. La gratitud de Talleres es eterna y seguramente te irás al fútbol de Europa, a Inglaterra, y seguirás con esa enorme pasión que tenés. Y sé también que es un ‘hasta luego’, porque seguramente el fútbol nos volverá a juntar”, sostuvo el mandamás albiazul, apelando a su mejor cara de circunstancia y tratando de sostener una forzada sonrisa.
Visiblemente incómodo, ‘El Apache’ escuchó al dirigente y luego ensayó su propia despedida: “Gracias a todo el pueblo de Talleres, por dejarme ser parte de esta familia tan hermosa. Pasé un año muy lindo y hoy los caminos se separan, porque es lo que el club y yo decidimos de común acuerdo. Quiero agradecer y decirles que en su momento me trajeron para salvar al equipo del descenso y que hoy lo dejo en copas internacionales, así que para mí es una satisfacción enorme”.
El exdelantero de Boca Juniors y la Selección Argentina fue el 11° de la era Fassi, luego de Ángel Guillermo Hoyos, Frank Darío Kudelka, Juan Pablo Vojvoda, Alexander Medina, Pedro Caixinha, Javier Gandolfi, Walter Ribonetto, Pablo Guiñazú, Mariano Levisman y el efímero Diego Cocca. “Te llamamos y en menos de veinticuatro horas estuviste acá”, enfatizó el presidente de la ‘T’ en el ida y vuelta que mantuvo con Tevez en el spot de despedida. A esta altura del partido, con los hinchas pidiendo su cabeza en redes sociales y notas periodísticas, aquel gesto de interrumpir vacaciones en Miami para oficiar de ‘bombero’ -el que la propia Vanesa Mansilla puso sobre el tapete- era lo único que sostenía el vínculo entre el DT y Talleres.
Que pase el que sigue.