El ministro de Justicia y Trabajo de Córdoba, Julián López, trazó un diagnóstico contundente sobre la situación laboral: habló de un “deterioro sostenido del mercado laboral” y advirtió que la crisis golpea con mayor fuerza en la provincia.
Según detalló, en los últimos dos años se perdieron casi 15.000 puestos de trabajo privados y desaparecieron alrededor de 4.000 empresas, en un contexto de caída del consumo y mayor competencia externa.
Menos empleo y empresas
El funcionario explicó que Córdoba pasó de tener unas 52.000 unidades productivas a poco más de 48.000. “No estamos ante un shock puntual, sino ante un deterioro sostenido del mercado laboral”, afirmó.
Córdoba: se registran 17 despidos acordados por día y crecen los conflictos laborales
En ese marco, remarcó una particularidad estructural: la provincia tiene menos empleados públicos por habitante que el promedio nacional, lo que amplifica el impacto de las crisis del sector privado.
La pérdida del “empleo de calidad”
Uno de los ejes centrales del análisis fue el cambio en la calidad del trabajo. “Muchos trabajadores dejan empleos de calidad y pasan a ser monotributistas o autónomos”, señaló en declaraciones a El Doce.
Según precisó, se trata de personas que antes tenían salarios de entre $2 millones y $4 millones, y que ahora migran hacia formas más precarias de inserción laboral.
López apuntó contra dos factores principales que explican la crisis. Por un lado, la apertura de importaciones, que —según sostuvo— deja en desventaja a sectores como la metalmecánica, la industria química y la del neumático.
Por otro, la caída del consumo, vinculada a la pérdida de poder adquisitivo. “La escasez de plata en la calle está afectando fuertemente al comercio”, afirmó, y agregó: “No basta recorrer el centro cordobés y ver la cantidad de locales vacíos”.
Más conflictos y mediación estatal
Frente a este escenario, crecen los conflictos laborales y la intervención del Estado. El Ministerio participa en instancias de conciliación y arbitraje ante suspensiones, despidos y falta de pago de salarios.
Además, se incrementó el uso de los Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC), herramienta que permite a las empresas atravesar situaciones críticas con medidas excepcionales.
Por último, puso el foco en el impacto social detrás de las cifras: “Estos trabajadores que vemos como números son personas, jefes de familia, que necesitan un salario digno”.