El 4 de enero de 2025, Walter Erviti inició su tercera experiencia como entrenador de fútbol, dirigiendo su primera práctica con el plantel profesional de Belgrano, en el Predio Armando Pérez de Villa Esquiú.
Cinco días antes, la directiva del club de barrio Alberdi había presentado al ex mediocampista de San Lorenzo, Boca, Banfield e Independiente, y ex DT de Atlanta y Audax Italiano de Chile, como sucesor de Juan Cruz Real, haciendo oídos sordos al descontento que socios, hinchas y simpatizantes expresaban en redes sociales. “Te tenemos mucha fe. Te confiamos el futuro de nuestro equipo y seguramente lo sabrás hacer muy bien”, señaló, a modo de prólogo, el presidente Luis Fabián Artime, en la conferencia de prensa que se llevó a cabo en un ‘cinco estrellas’ del centro cordobés.
“El club me transmitió el deseo de seguir siendo protagonista, de poder competir y lograr cosas importantes. Nosotros vamos a hacer todo lo posible para que los jugadores entiendan el mensaje de que aquí hay que ganar. Belgrano viene cosechando crecimiento tras crecimiento y llegó el momento de dar un paso adelante”, fueron las primeras declaraciones de Erviti como responsable del conjunto celeste.

Apenas cuatro semanas duraría la experiencia de ‘El Duende’ como timonel del barco pirata. “El Club Atlético Belgrano informa que, en el día de la fecha, ha tomado la decisión de prescindir de los servicios de Walter Erviti como entrenador del plantel profesional”, fue el comunicado que Artime y sus pares de comisión mandaron a difundir el 7 de febrero.
“Dicha medida se basa en no haber alcanzado los resultados previstos y con la convicción de anteponer a Belgrano por encima de cualquier nombre. Agradecemos a Walter y a su equipo por el trabajo desarrollado, deseándole lo mejor para su futuro profesional”, agregó el texto que dio a luz después del 1-1 con Banfield, por la 4° fecha del Torneo Apertura.
Al empate ante ‘El Taladro’ le habían precedido otra igualdad (1-1 contra Huracán) y dos derrotas (0-4 frente a Racing Club y 0-3 con Independiente Rivadavia de Mendoza), por lo que Erviti completó su ciclo sin victorias, con un escaso 17% de eficacia y ostentando el triste récord de ser el técnico con menos partidos dirigidos en la entidad de Alberdi en torneos de AFA.
“Me parece que tanta pelea, tanta confrontación, tanta falta de respeto, no nos va a llevar a ningún lado mejor. Eso es lo que aprendí del deporte”.
“Yo tengo la filosofía de que cada paso que doy en la vida me deja un aprendizaje. Tengo una buena predisposición con las cosas que hago, más allá de que una situación pueda parecer negativa. Pienso que cuando uno tiene una actitud en la que quiere crecer, todo te deja una enseñanza y yo estoy feliz y agradecido con Dios por esta oportunidad”, expresó Erviti en una entrevista que concedió algunos días después de su salida de Belgrano.
En diciembre pasado, el DT volvió a hablar públicamente de su breve estadía en Córdoba, aunque en un tono menos conciliador: “En Belgrano no me valoraban, no me iban a ayudar a crecer. No es que el equipo perdía solamente cuando estaba yo, o que cuando me fui empezó a ganar. El club tiene un problema estructural y de liderazgo muy grande”, enfatizó.
“Seguimos pendientes de que nos paguen hace 10 meses y ningún directivo se hace responsable”, añadió respecto a un presunto incumplimiento del club de Alberdi. Un par de semanas antes de salir con los tapones de punta, Erviti había concluido una experiencia de cuatro meses como director deportivo de Almirante Brown, club que compite en la Primera Nacional.

En otro equipo
En vísperas de otro Año Nuevo, Erviti volvió a estar en el centro de la escena, o al menos en la mesa donde apuntaban todos los flashes de los reporteros gráficos en un escenario armado para los medios. Fue el pasado 31 de diciembre, en el Club de Pescadores de la costanera porteña.
A su lado no estuvieron Artime ni el ex manager belgranense Ariel Rojas, sino un variopinto entramado de figuras que, entre otros, integraron el cosecretario de la CGT Cristian Jerónimo, el legislador porteño y ex armador libertario Eugenio Casielles, el ex director de Aerolíneas Argentinas Yamil Santoro, los líderes sindicales Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Néstor Segovia (Metrodelegados) y Mariano Vilar (Conductores Navales), y el periodista deportivo Walter Queijeiro. ¿El motivo? El lanzamiento de ‘Consolidación Argentina’, un espacio multisectorial que busca construir una alternativa política y que apuntala una probable candidatura presidencial del telepredicador Dante Gebel.
“Dante (Gebel) refleja los valores en los que me posiciono. Es una persona con la que, cuando lo escucho hablar, me identifico”.
“No soy pastor, prefiero que me llamen comunicador, o motivador, o simplemente Dante. O artista, ¡esa palabra me fascina! Soy dibujante, escritor, actor y conductor, heredé eso de mi padre”, afirma Gebel, el predicador evangélico que reside en Estados Unidos (tiene su propio estadio, el River Arena, en California) y que en Argentina se hizo popular por sus espacios en radio y TV, y sus multitudinarias presentaciones en varios escenarios deportivos, como Vélez, River y el mítico Luna Park.
“Si me preguntabas hace dos años, te decía que no, que ni loco. Hoy, no lo descarto”, aseguró Gebel en una reciente entrevista con Mario Pergolini (con quien comparte sociedad en algunos emprendimientos comerciales), en alusión a un posible lanzamiento a la arena política.

“Consolidación Argentina existe para construir las condiciones necesarias para que Gebel, si decide asumir el desafío, lo haga acompañado por una dirigencia responsable, una base territorial organizada y un proyecto nacional acorde al momento histórico”, señalaron quienes se ilusionan con poner en campaña a un outsider y ultraconservador ‘distinto’ a Javier Milei.
“Dante refleja los valores en los que yo me posiciono”, afirmó Erviti en el acto que se llevó a cabo el último día hábil de 2025, donde ofició de orador. “Es una persona con la que, cuando lo escucho hablar, me identifico; y disfruto poder encontrar esperanza en alguien que entiende que hay cosas que son básicas para poder disfrutar y convivir en armonía”, añadió el ex DT de Belgrano, ante un auditorio de alrededor de 200 personas.
“Yo soy un simple argentino que está buscando un país en el cual se respeten los valores, y que pretende que podamos crecer y convivir en un ambiente mucho más lógico del que estamos viviendo”, puntualizó.
“Del fútbol aprendí que nadie logra nada solo. Y también que el talento, sin sacrificio y sin esfuerzo, queda vacío. Me parece que tanta pelea, tanta confrontación, tanta falta de respeto, no nos va a llevar a ningún lado mejor. Eso es lo que aprendí del deporte”, concluyó el ex futbolista.
En una entrevista que brindó en 2017, cuando todavía era futbolista y jugaba en Independiente, Erviti adelantó sus movimientos afuera de la cancha: "Me gustaría trabajar en la política en el futuro. Es la única herramienta para cambiar realmente a las sociedades".