El fútbol es muchas cosas: pasión individual y colectiva, entretenimiento, negocio, y también una forma de arte, genio y técnica.
Entre los campos verdes, líneas blancas y arcos firmes, la danza futbolística puede exhalar filosofía. Este es el camino de Filosofía del fútbol, de Pablo Cillo.
Cillo es profesor de filosofía en la Universidad de Buenos Aires y autor también de otros libros de ensayos y una novela.
La propuesta se divide en un arco de explicación que se tensa desde la pregunta de por qué el fútbol, las causas del deporte del balompié, hasta la dimensión de las tácticas, la estrategia, el estilo futbolístico, su futuro, su estética y goce. Incluso se agrega un epílogo con esquemas que ordenan muchos de los aspectos antes referidos.
Entre las causas del fútbol hay lugar para una visión social: “El fútbol se transformó en una pasión barata y masiva, una válvula de escape… para la frustración de las clases medias derrotadas en su afán de progreso”.
El fútbol es inseparable de sus reglas, que no le arrebatan sus atractivos fundamentales: la imprevisibilidad, su “dinámica de lo impensado”, como decía Dante Panzeri.
Un deporte que es también “apertura a la diversidad”, a la concurrencia de factores culturales femeninos como “la fluidez, la cooperación y la creatividad”, y aspectos masculinos como “el control, la fuerza y el cálculo”.
En el fútbol repercuten ecos de la primera reacción sensible del Homo sapiens a su entorno. En los albores de la humanidad, nuestros antepasados, bajo las presiones de la supervivencia, fueron altamente sensibles al movimiento de los animales, pero también a la contemplación astronómica. Durante miles de años, el principal espectáculo para los homínidos era escudriñar maravillados el cielo nocturno estrellado y la progresión del sol en el día. Esa forma de goce visual ante las esferas, las trayectorias y las figuras quedó grabada en la psique profunda, y hoy se reanima en las pantallas y en la visión directa del juego. Así, “en el fútbol, los jugadores son puntos, como los planetas ordenados en el espacio del campo de juego con sus respectivas órbitas. El sol, el origen y fundamento de la vida, deviene pelota. Los jugadores intentan dominar el espacio del campo y el tiempo de juego a través de una serie de movimientos con sus cuerpos y con la pelota, en los que dibujan distintas trayectorias”; por eso también en el fútbol “se generan constelaciones de juego entre algunos jugadores”. En el fútbol vive lo ritual de procedencia antigua; y también es un reflejo de la competentica en la modernidad capitalista.
Cillo piensa el deporte de los pies y muestra sus ricas capas de sentido: desde el análisis filosófico y sociológico, y lo estético y lo sublime, hasta sus proyecciones futuras hacia lo virtual y la presencia de la tecnología. Pero en el fútbol siempre perdurará su “tecnología primigenia”, ese deleite por la técnica, por los movimientos coordinados, y por esa energía vital siempre renovada “del romance entre pie y pelota”.
Filosofía del fútbol. El desarrollo de un estilo
Autor: Pablo Cillo
Género: ensayo
Otras obras del autor: Filosofía ricotera. Tics de la revolución; Filosofía borgeana. Un juego ricotero; La última de las Sabinas
Editorial: DNX, $ 35.000