La escritora argentina Samanta Schweblin, quien reside actualmente en Berlín, recibió un millón de euros por su obra “El buen mal” (Seix Barral). El primer lugar en el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana le fue adjudicado por el conjunto de seis relatos que constituyen su reciente libro y que reúnen a personajes humanos y vulnerables.
Libro objeto, el futuro se escribe
Schweblin se impuso sobre cuatro finalistas: el colombiano Héctor Abad Faciolince, la chilena Nona Fernández, y los españoles Marcos Giralt Torrente y Enrique Vila-Matas. Los finalistas recibirán, cada uno, 30.000 euros.
Las fronteras entre lo posible y lo imposible
Rosa Montero, presidenta del jurado, se refirió a los nuevos mundos turbadores, fascinantes y complejos que crea Schweblin, quien transita “magistralmente, las fronteras entre lo posible y lo imposible con una belleza hipnótica”. Son “historias que cuestionan los límites entre la bondad y la maldad, atravesadas por la culpa, la incertidumbre y la ambigüedad moral, donde la muerte o la desgracia se abren paso en la rutina”.
La escritora, nacida en 1978, señaló que “hoy este premio da su primer paso premiando la excepción”. Y agregó: “Me emociona de verdad pensar que estoy recibiendo un premio que es también un reconocimiento al género del cuento”.
Un premio más suculento que el Cervantes
Comparado con los 125.000 euros que otorga el Premio Cervantes, el nuevo Aena se posiciona como un suculento anzuelo para los escritores hispanoparlantes, muchos de los cuales fueron convocados al Museo Marítimo de Barcelona para escuchar el anuncio. Allí, una muy nerviosa Schweblin agradeció a su familia y a la “muy abandonada” Universidad de Buenos Aires por contagiarle su pasión lectora.
AF/DCQ