miércoles 06 de julio de 2022
ECOLOGíA Desde Glasgow

COP26: reflexiones de una cumbre que prometía ser histórica y no lo fue

Los presidentes de Rusia, China, México y Brasil decidieron no asistir. India prometió la neutralidad de carbono recién para 2070 y más de 100 países se comprometieron a dejar de talar árboles para 2030.

16-11-2021 09:27

La COP es una carrera contra el tiempo donde se duerme poco, se come mal, se conversa mucho y se toman grandes decisiones. Es un espacio donde las palabras cobran un peso particular. Cada punto, cada coma, cada sinónimo se pone en discusión. 

Los primeros días estuvieron marcados por la exclusión de la sociedad civil de la sala de negociaciones. Para aquellos que asistíamos por primera vez, no nos resultó una sorpresa que nos sean requeridos tickets especializados para entrar a los plenarios, o cuartos de negociación. Luego, hablando con personas más experimentadas, supimos que se trataba de algo insólito, que no había ocurrido hasta ahora en ninguna de las ediciones anteriores.

De la sorpresa a la indignación hubo un solo paso, y el primer grito en el cielo de la sociedad civil se posó sobre este punto. En los dos días posteriores esto no solo no se mejoró, sino que tendió a empeorar. La realización del World-Leaders Summit y la correspondiente presencia de jefes de estado de todo el mundo tornó imposible el acceso a las zonas de negociaciones para aquellos que contaban con la acreditación de observadores.

Podemos contar entre los observadores principalmente a miembros de organizaciones no gubernamentales que tienen el rol de supervisar el proceso de negociación aunque no tengan voto para influir en él. La que se proponía ser la COP más inclusiva de la historia, mostraba señales claras en un sentido contrario. 

El rol de Argentina

En términos locales Argentina llegaba a la COP con un conflicto interministerial, y fuertes desacuerdos internos. Estaba proyectada la presentación de la estrategia de descarbonizaciones a largo plazo en Argentina hacia el año 2050 pero fue interrumpida por la presión del sector agropecuario. El desarrollo extensivo de nuestro sector ganadero tiene un impacto directo en el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero. 

Alberto Fernández durante su intervención en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26)

El World-Leader Summit estuvo marcado por promesas y grandes declaraciones. India prometió la neutralidad de carbono para el año 2070 y por otra parte, más de 100 países que incluyen el 85 % de los bosques del mundo se comprometieron a dejar de talar árboles para 2030.

Argentina, luego de la presión de algunas organizaciones del movimiento socioambiental, suscribió el acuerdo. Es importante señalar que este tipo de declaraciones y acuerdos no forman parte del entramado institucional del Acuerdo de París, lo que significa que no existen mecanismos efectivos para hacerlos cumplir.

A estas grandes declaraciones, se le sumó llegando al final de la conferencia, una presentación conjunta de China y Estados Unidos donde apuntaban a incrementar la ambición climática en la década iniciada en 2020. Esta presentación conjunta agregó una cuota de optimismo en la recta final aunque no se vio reflejada luego en los acuerdos resultantes.

La cumbre de líderes estuvo marcada por ausencias importantes. Los presidentes de Rusia, China, México y Brasil decidieron no asistir. Estamos hablando de jefes de estado que tienen un rol clave y fundamental para la lucha contra el cambio climático por las características económicas y ambientales de sus países, y por el poder geopolítico que ostentan.

Movilizaciones juveniles

El día viernes, y consecutivamente el día sábado constituyeron el clímax de participación en las calles. La primera movilización fue organizada por el movimiento internacional de Fridays For Future y contó con la presencia de decenas de miles de jóvenes y niños que salieron a la calle encabezados por la juventud del sur global. Los reclamos eran un lugar en la mesa donde se toman las decisiones y puntualmente que los acuerdos desarrollados en la COP sean lo suficientemente ambiciosos como para que la temperatura promedio global no pase los 1.5 grados celsius en comparación a mediados del siglo XIX.

Al día siguiente hubo una segunda movilización organizada por una coalición de organizaciones muy diversas que incluía grupos ambientalistas, sindicatos, partidos, agrupaciones feministas y organizaciones indígenas. Si la característica predominante del día anterior había sido la presencia de jóvenes y niños, el día dos tuvo como hito la masividad de la convocatoria (más de 130,000 personas) y la interseccionalidad y pluralidad de los participantes y sus reivindicaciones.

El acuerdo por reducir emisiones

Luego de dos semanas de intensas negociaciones y una extensión de 24 hs. al horario de cierre de negociación se logró llegar a un acuerdo que para los activistas del movimiento socioambiental y la sociedad civil tuvo sabor a poco. Se logró finalmente cerrar el libro de reglas del Acuerdo de París y se pudo generar un consenso alrededor del Artículo 6 que habla sobre mecanismo de cooperación internacional para reducir las emisiones y más puntualmente la conformación de un mercado de carbono (Los mercados de carbono son ámbitos donde se intercambian contratos de compraventa donde una parte paga a otra por una cantidad determinada de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero).

La letra chica del mercado dejó inconforme a la sociedad civil porque aunque prohíbe la mayoría de las formas más burdas en las que los estados y empresas podían aprovecharse del mismo para juntar fondos sin incrementar su ambición climática, deja algunas puertas abiertas para poder hacer trampa y va a permitir la compra de créditos viejos del protocolo de Kyoto. Osea que se podrá comprar créditos de proyectos que se hicieron hace varios años y por ende no financia una reducción de emisiones en la actualidad.

20211114_cambio_clamatico_cop26_glasgow_afp_g

El espacio donde el fracaso fue más notorio es en términos del financiamiento. En el año 2009 los países desarrollados se comprometieron a proveer a los países en desarrollo 100,000 millones de dólares anuales a partir del 2020 para financiar medidas de mitigación y adaptación con la idea de incrementar ese número a partir de 2025. Hasta el momento esa promesa no se ha cumplido y aunque en el documento donde se resumen las decisiones que se han tomado en la conferencia se menciona esto como un problema a resolver el dinero sigue sin desaparecer.

Las palabras "combustibles fósiles"

Uno de los hitos de esta conferencia fue que por primera vez en la historia de las COPs se mencionó en el documento de cierre la palabra combustibles fósiles. En una de las versiones del documento lo que se pedía era una progresiva eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles pero luego del lobbying de algunos países se cambió a “eliminación de los subsidios ineficientes” (dando a entender que hay subsidios eficientes).

Algo similar ocurrió con el carbón. Faltando pocas horas a que termine la conferencia parecía que se había generado un consenso alrededor de la necesidad de eliminar por completo el uso del carbón en los próximos años. Sin embargo, debido a una protesta de último momento liderada por China e India se modificó el documento para reemplazar la palabra eliminar por reducir. Esto generó un gran malestar por parte de la gran mayoría de los países que componen la conferencia llegando a generar que Alok Sharma (presidente de COP 26) se quiebre en llanto.

La COP no es la única solución

Es importante marcar que a pesar de las insuficiencias de los acuerdos resultantes y la falta de ambición climática de los resultados finales en la búsqueda del objetivo del 1.5 grados, la COP continúa siendo un espacio clave donde los países del Sur Global tienen la oportunidad de expresar sus perspectivas, y donde, por otra parte,  conservan un poder de veto sobre aquellas decisiones que los perjudican. Continúa siendo un espacio donde activistas de todo el mundo pueden reunirse y aúna esfuerzos en la búsqueda por incidir en el curso de las decisiones globales.

20211031_glasgow_cop26_apf_g

Tiene también un efecto de amplificación de la agenda climática en todos los rincones de nuestro planeta, lo que abre una ventana de oportunidad a que activistas de todo el mundo puedan expresarse y aparezcan en las portadas de los principales medios de comunicación. Es, por último, un espacio de intercambio de experiencias y saberes entre diferentes sectores sobre cómo enfrentar la crisis climática en cada uno de los países. 

Sin embargo, la COP por sí sola no va a lograr las soluciones urgentes que necesitamos. El pulso de las calles y de las movilizaciones populares es y será el lugar privilegiado donde se concentre la unificación de voluntades y la presión necesaria para torcer el curso de la historia. Resumiendo en una frase, es el sonido ensordecedor de la calle aturdiendo los pasillos confusos y entreverados del palacio.




 

En esta Nota