Mientras el mundo, y en especial los asiáticos, sufren la escasez de alimentos, la Argentina se
entretiene en un conflicto inútil. El choque entre los Kirchner y el campo nos está haciendo perder
un tiempo y una energía preciosas: deberíamos estar pensando en expandir nuestra producción
agropecuaria y en conquistar nuevos mercados y, en cambio,
corremos el riesgo de devorarnos entre nosotros.
Taiwán es sólo una muestra de los efectos de la escasez de alimentos y de una de sus secuelas
principales, la suba de precios de estos productos, la agflation. Según el diario local United
Daily News, uno de los dos más importantes, escrito en mandarín y con una venta de más de un millón
de ejemplares por día, para el 74 por ciento de los taiwaneses la prioridad del nuevo gobierno del
presidente Ma Ying jeou debe ser la economía. Es que esta pequeña isla, líder global en la
elaboración y venta de productos de computación, está creciendo poco y, lo que es más importante
para los bolsillos de la gente, está siendo afectada por el aumento en el precio de los alimentos.
En los últimos dos meses, el precio de los alimentos creció entre un 10 y un 15 por ciento
en promedio en Asia, con picos de hasta un 50 por ciento en algunos productos, como
ciertos tipos de arroz en Hong Kong luego de que el gobierno del mayor productor regional
Tailandia, anunciara una severa restricción en las ventas al exterior. Hasta hubo escenas de
histeria colectiva en Hong Kong, con multitudes invadiendo supermercados y almacenas en procura del
vital alimento.
Este miércoles (hay 11 horas de diferencia con Argentina), el presidente Ma dio una
conferencia de prensa para los 200 periodistas extranjeros que vinieron a Taipei a cubrir su
asunción. El dijo claramente que la prioridad de su gobierno será ¨revitalizar la economia¨ para lo
cual bajará impuestos pero también tratará de alcanzar un acuerdo con China porque la opinión
pública local está convencida de que deben expandirse hacia el gigantesco mercado asiático.
Aunque su salario es de un promedio anual de 15 mil dólares, los taiwaneses están preocupados
porque
sienten que en los últimos tiempos no les alcanza por la suba en los alimentos.
Ellos tienen un territorio pequeño, equivalente a la mitad de Entre Ríos, y una economía poderosa,
la número 16 del mundo. El 75 por ciento de la isla son montañas y colinas y el resto no es fértil
por lo cual deben comprar casi todos sus alimentos, en especial a Estados Unidos, Australia,
Tailandia y Nueva Zelanda.
Argentina les vende muy poco, algunos vinos y nada de carne desde el brote de aftosa de 2000.
Como suele suceder, nuestro vecino Chile es mucho más activo, con una buena oferta en frutas y
vinos. Tal vez deberíamos aprender algo del pragmatismo taiwanés, una de las razones culturales que
convirtieron a esta isla sin recursos naturales en una potencia de la tecnología de punta.
Editor del diario Perfil
Argentina adolescente: los Kirchner y el campo se pelean mientras el mundo reclama alimentos
En algunos países asiáticos, Chile está mejor posicionado que la Argentina para venderles alimentos. Una oportunidad histórica.