El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que la actividad comenzó a mostrar “brotes verdes” y retomó así una expresión asociada con la gestión de Mauricio Macri para describir las primeras señales de recuperación bajo el Gobierno de Javier Milei. Durante una entrevista con Eduardo Feinmann en Radio Mitre, el funcionario sostuvo que la Argentina atraviesa un cambio estructural, aunque reconoció que la mejora del empleo, los salarios y los ingresos todavía no se refleja plenamente en la situación cotidiana de la población.
Daza vinculó esas señales con la mejora de la calificación crediticia de la Argentina y afirmó que el avance reduce el costo del financiamiento para las familias, las empresas y el Estado. Según explicó, una baja del crédito permitiría que proyectos de inversión que hasta ahora no resultaban financiables puedan concretarse, ampliar la capacidad productiva y generar nuevos puestos de trabajo.
El objetivo de alcanzar el grado de inversión
El viceministro señaló que el equipo económico se fijó como meta que la Argentina alcance el grado de inversión en 2031, una categoría que, según describió, corresponde a los países considerados más seguros y con menores riesgos de insolvencia. Para Daza, avanzar en esa dirección podría reducir el riesgo país entre 200 y 300 puntos básicos y abaratar de manera sustancial el acceso al crédito.
En ese sentido, destacó que las agencias calificadoras observaron un cambio de orientación y no solamente un ajuste transitorio. “Acá hay un cambio estructural, acá hay un cambio de dirección. Esto no es un ajuste cíclico temporal”, afirmó Daza, quien agregó que Moody’s diferenció el programa actual de otros aplicados en el país, caracterizados por “muchos parches de corto plazo”.

El funcionario también rechazó que los procesos electorales provoquen por sí mismos crisis financieras o cambiarias. “Las elecciones en Argentina y en ninguna parte del mundo generan crisis. Lo que genera crisis son los desequilibrios macro”, sostuvo. Para explicar su posición, afirmó que los comicios pueden actuar como un detonante, pero que “si no hay pólvora” no se producirá una crisis, debido a que el Gobierno corrigió los principales desbalances.
Los “brotes verdes” y la comparación con Mauricio Macri
Al referirse al impacto de las medidas sobre la economía real, Daza afirmó que el equilibrio macroeconómico comenzó a generar condiciones para una mejora gradual. “Ya está en proceso, ya están los brotes verdes”, señaló, aunque reconoció que el Gobierno es consciente de la necesidad de mejorar la situación de la población.
La agencia Moody’s elevó la calificación de la deuda soberana Argentina
La utilización de esa frase motivó una comparación con la administración de Mauricio Macri, pero el viceministro buscó marcar diferencias entre ambos programas. “Yo personalmente no apoyé la política económica del gobierno del presidente Macri. El presidente Macri hizo muchas cosas bien, pero la verdad es que yo fui crítico justamente porque no estaba de acuerdo con la política fiscal”, aclaró.
Daza explicó que usó “brotes verdes” como una simbología para referirse a empresas y empleos que, según su análisis, comienzan a surgir lentamente, aunque todavía no resulten visibles de manera generalizada. Para ilustrarlo, recurrió a un dicho japonés: “Hace más ruido un árbol cayéndose que 100 plantitas empezando a crecer”.

Entre las señales positivas, mencionó el desempeño de la energía, la minería y las exportaciones industriales, que, según indicó, crecieron más de un 30%. También aseguró que existen solicitudes de inversión por u$s140.000 millones y afirmó que la eliminación de trabas al empleo y a la inversión permitirá aprovechar los recursos naturales y el capital humano del país.
Daza defendió la recuperación y anticipó una aceleración
Frente a las críticas sobre el nivel de actividad, el viceministro sostuvo que las cuentas nacionales muestran que el ingreso de la Argentina se encuentra en niveles históricamente altos y que la economía creció un 0,7% durante el primer trimestre. Además, recordó que el año anterior se produjo un fuerte impacto económico, con tasas de interés que llegaron al 150% y una suba de los encajes dispuesta por el Banco Central.
Daza consideró “extraordinario” que la economía haya resistido ese escenario y comenzara a crecer durante los primeros meses de 2026. También destacó que las tasas bajaron del 50% al 20% sin una intervención directa del Banco Central, que disminuyeron las expectativas de depreciación y que se consolidaron las proyecciones de inflación.
Economía sinceró que “mucha gente aún no recibe los beneficios”
El funcionario aseguró que el objetivo del Gobierno es crear condiciones para que aumenten el empleo, los salarios y los ingresos, mediante un programa “sin populismo, sin trucos, sin trampas”. Según Daza, el equipo económico concentró recursos en los sectores más vulnerables y logró reducir la pobreza desde niveles superiores al 50% hasta valores ubicados en “20 y tantos por ciento”.
Sin embargo, admitió que los salarios y el empleo arrastran un largo período de estancamiento. “Desde el 2010 los salarios en Argentina no crecen, están estancados y han venido bajando. El empleo en Argentina no crece y ha estado bajando”, afirmó, y señaló que el desafío consiste en eliminar las restricciones que impidieron aprovechar el potencial productivo durante las últimas décadas.
Por último, Daza planteó que el proceso deberá completarse con cambios institucionales, monetarios, fiscales y tributarios. Criticó especialmente Ingresos Brutos y los impuestos a las exportaciones, y defendió la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para reducir la dependencia de las políticas económicas respecto de los ciclos electorales. “El mundo se va a sorprender de la transformación que viene en la Argentina”, concluyó.
GZ