ECONOMIA
Empleo

Búsqueda laboral: cómo ir vestido a una entrevista de trabajo para transmitir confianza y profesionalismo

La ropa para una entrevista sigue siendo un factor decisivo en la evaluación profesional, incluso en entornos laborales más flexibles y con modalidad híbrida. Conocé qué prendas usar.

Entrevista laboral
Entrevista laboral | Freepik

La vestimenta para una entrevista de trabajo sigue siendo en 2026 un elemento central en la construcción de la primera impresión. Aunque muchas empresas adoptaron esquemas más flexibles y estilos relajados, la elección de la ropa continúa siendo una señal clara de profesionalismo, respeto por el proceso de selección y comprensión de la cultura organizacional. Saber cómo ir vestido a una entrevista puede marcar la diferencia entre transmitir confianza o generar dudas innecesarias en el reclutador.

En un mercado laboral cada vez más competitivo, la imagen personal funciona como un complemento del currículum. No reemplaza la experiencia ni las competencias, pero sí influye en cómo se percibe al candidato desde el primer minuto. La ropa comunica orden, atención al detalle, capacidad de adaptación y nivel de compromiso con el puesto al que se postula.

Esta guía de vestimenta 2026 ofrece un recorrido claro por los códigos actuales, las diferencias entre estilos, los errores más frecuentes y las claves para entrevistas presenciales y virtuales. El objetivo no es “verse bien”, sino proyectar que la persona ya encaja en el equipo y entiende las reglas del juego profesional.

Búsqueda laboral: las 10 preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo y cómo responderlas

Business casual, formal y smart casual: cómo interpretar los códigos de vestimenta actuales

Uno de los errores más habituales es no comprender qué implica cada estilo. En 2026 conviven distintos códigos según la industria, el tipo de empresa y el rol.

El business formal sigue vigente en sectores tradicionales como banca, estudios jurídicos, grandes consultoras y cargos directivos. En estos entornos se espera traje oscuro (azul marino o gris), camisa clara y zapatos de vestir en hombres, y traje sastre con blusa neutra y calzado cerrado en mujeres. Es el estilo más conservador y también el más seguro cuando no se conoce la cultura interna de la organización.

El business casual es hoy el estándar en la mayoría de las empresas medianas, startups, agencias, educación y sectores de servicios con cultura híbrida. Combina profesionalismo con menor rigidez: pantalón de vestir, camisa sin corbata y blazer opcional en hombres; pantalón o falda de tela, blusa, sweater fino o saco en mujeres. Mantiene una imagen cuidada sin exceso de formalidad.

El smart casual se utiliza en industrias creativas, tecnología, diseño y roles donde se valora la expresión personal. Incluye jeans oscuros sin roturas, camisas sobrias y calzado limpio tipo zapatillas minimalistas o botas pulidas. En mujeres, vestidos sencillos, pantalones de tela o jean oscuro con blusas neutras. Aunque es más relajado, no debe confundirse con informalidad.

Entrevista laboral
En las entrevistas de trabajo siempre hay que tener en cuenta criterios básicos de higiene y prolijidad.

En este sentido, los expertos en Recursos Humanos aseguran que, ante la duda, conviene subir un escalón. Es preferible estar “demasiado elegante” que dar la sensación de desinterés o descuido. La vestimenta comunica ajuste cultural y facilita que el foco esté en las habilidades, no en el atuendo.

También sostienen que, antes de elegir el outfit, resulta clave investigar la cultura de la empresa: página web, LinkedIn, fotos del equipo, entrevistas públicas. También se mantienen criterios básicos inalterables como ropa limpia, sin arrugas, sin manchas, que calce bien y con colores sobrios que no distraigan.

Colores, entrevistas virtuales y errores que pueden arruinar una buena postulación

Además, para los RR.HH los colores siguen teniendo peso en 2026. El azul marino es considerado “el rey de las entrevistas” porque transmite confianza, lealtad y autoridad. El gris refleja sofisticación, neutralidad y perfil analítico. El blanco comunica honestidad, orden y claridad, por eso una camisa blanca impecable nunca falla. El verde bosque se volvió popular este año para proyectar calma y compromiso con la sostenibilidad, especialmente en empresas con valores eco-friendly. El negro, aunque elegante, debe usarse con cuidado para no verse rígido.

Cómo hacer un currículum sin experiencia y destacar en el primer empleo

En las entrevistas por videollamada (Zoom, Teams, Meet), la imagen también cuenta. Vestirse completo, incluso de la cintura para abajo, influye en la postura y el tono de voz. Se recomienda evitar estampados pequeños que generan efecto “vibración” en cámara, usar colores lisos y cuidar la iluminación frontal. El fondo forma parte de la presentación: un espacio ordenado o neutro comunica profesionalismo tanto como la ropa.

El error más común es descuidar la parte inferior o usar pijama fuera de cámara. En 2026, muchos reclutadores descartan perfiles por imagen descuidada en videollamadas, aunque el currículum sea sólido. La coherencia visual es parte de la evaluación.

Asimismo, entre los errores frecuentes aparece la ropa demasiado llamativa, los colores fluorescentes, los estampados exagerados y el exceso de accesorios que distraen. La ropa deportiva, los joggers, buzos con capucha, gorras y camisetas con logos grandes siguen siendo “deal-breakers” en la mayoría de los procesos. También la ropa arrugada, manchada, rota o gastada transmite falta de preparación y atención al detalle.

El aseo personal en entrevistas es otro punto clave: cabello limpio y arreglado, uñas prolijas, perfume o colonia suave. Los perfumes muy intensos pueden generar rechazo en entrevistas presenciales. El exceso de joyería o maquillaje exagerado también resta profesionalismo.