Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto dejarán en manos de sus socios José Antonio Aranda y Lucio Pagliaro el diario Clarín, símbolo del multimedios más grande de la Argentina, para quedarse con el corazón de su facturación: el núcleo de Cablevisión, que con 2,8 millones de clientes es valuado en un poco más de US$ 1.000 millones. Esta es en parte la propuesta que el Grupo presentó ayer a la Comisión Nacional de Valores.
Esta semana Grupo Clarín confirmó que se escindirá en dos de las seis unidades que le propuso a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) para adecuarse a la Ley de Medios. Aranda y Pagliaro quedan exclusivamente como accionistas de la Unidad 1. Herrera de Noble y Magnetto, sólo en la Unidad 2.
Las otras cuatro unidades serán vendidas. Apenas representan 7% de la valuación del grupo, estimada en US$ 1.400 millones por un grupo de expertos reunidos por PERFIL.
Los negocios en venta incluyen las señales TyC Sports, Volver, radios FM en Tucumán, Bariloche y Santa Fe, y los canales abiertos 7 de Bahía Blanca y 9 de Mendoza.
Fuentes del mercado aseguran que las radios y los canales de las provincias pierden dinero. “La venta de estos negocios que no prosperan puede ser premiada por el mercado con un alza en el valor de las acciones de Grupo Clarín”, coincidieron fuentes del sector financiero.
En Clarín niegan que esos negocios den pérdidas. “Pueden estar en equilibrio”, afirmaron.
Ayer el multimedios propuso que Herrera de Noble y Magnetto sean accionistas de la unidad más valiosa, la continuadora de Cablevisión (CV), que contiene al negocio de acceso a internet de Fibertel y su red.
Compartirán la propiedad con David Martínez, de Fintech, el mexicano dueño del 40% de CV, que controla Telecom Argentina y facilita las negociaciones entre Clarín y el Gobierno.
La propuesta de ayer fue tomada como el éxito de la posición de Martínez y del Gobierno para que la escisión no incluya el adelanto de herencias a los sucesores de Noble y Magnetto que los convertiría en propietarios de alguna de las unidades. En marzo, PERFIL reveló que Clarín analizaba donar Cablevisión a los hijos de sus accionistas. Dos semanas después, el 13 de abril, Martínez dijo a este medio que no compartía esa propuesta de sus socios de Clarín y que sería rechazada por el Gobierno. También adelantó que negocia con Alejandro Estrada la venta de la participación de Fintech en una de las CV escindidas. En el mercado se afirma que los principales accionistas de Clarín y Fintech venderían en conjunto a un tercero.
Ralph Booth, otro de los accionistas de Grupo Clarín, debe decidir si se queda en la nueva CV o en el nuevo Grupo Clarín, que contiene 24 licencias de Cablevisión en ciudades intermedias, además de Canal 13, Radio Mitre y TN.
Esta unidad fue valuada en US$ 312 millones, sin contar los negocios no alcanzados por la Ley de Medios, como el diario Clarín, Clarín.com y la editorial Tinta Fresca, entre otros.
Aun en tiempos de estanflación, la nueva CV mantiene sus ingresos y ganancias en alza gracias a los 2,8 millones de abonados de cable y más de 1,5 millones de Fibertel.