El Fondo Monetario Internacional (FMI) está en los detalles. Con la segunda revisión aprobada y elogios a la estabilización macroeconómica, girará los USD 1.000 millones comprometidos. Pero si bien en el grueso del programa no pidió más que una continuidad, enfocó en ciertos ajustes a mediano plazo que incluyen recalibrar la motosierra, proteger al modelo de riesgos financieros y que, aunque el ministro de Economía Luis Caputo haya encontrado la forma transitoria de pasar los vencimientos, la salida a los mercados siga como horizonte.
En los 36 días que hubo entre el anuncio del cierre de la revisión y este jueves, el equipo económico se encargó de enviar señales que resultaron claves para el Fondo. Caputo aseguró en una entrevista periodística que “ya no hay margen” para que el superávit llegue todos los meses de la mano del ajuste. Un freno a la política de la motosierra como garante de la estabilidad. Por otro lado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, publicó el Informe de Política Monetaria (IPOM) con una conferencia de prensa para transparentar las dudas.
Dos gestos que la entidad que conduce Kristalina Georgieva mencionó y dejó entrever en el comunicado que acompañó la aprobación del desembolso del programa. Además de confirmar que la Argentina incumplió la meta de acumulación de reservas netas (NIR) prevista para fines de diciembre y dar un waiver argumentando que se aplicaron "medidas correctivas", el mensaje tiene una serie de exigencias.
Dólar y riesgos financieros
El FMI exigió sostener las compras de divisas y mantener una "flexibilidad cambiaria continua", un aval técnico para evitar que el tipo de cambio se atrase y frene la dinámica exportadora. Ahí, encendió una luz amarilla sobre la paulatina desregulación del mercado de capitales. El Directorio exigió expresamente "contener los riesgos financieros, incluidos los derivados de los desajustes cambiarios y de vencimientos", mediante mejoras en los marcos regulatorios y de supervisión.
En la jerga del mercado, el desajuste cambiario implica el peligro de que los privados se endeuden fuertemente en dólares mientras sus flujos de ingresos siguen siendo en pesos. Por su parte, el desajuste de vencimientos remite al riesgo de fondear inversiones de largo plazo utilizando pasivos de muy corto plazo. El FMI pretende que la apertura no derive en un apalancamiento que, ante un eventual shock, termine drenando los dólares de la autoridad monetaria.
Además de los controles, Washington también apuntó a las formas. Exigió "fortalecer la transparencia y comunicación" del Central, demandando la publicación de informes trimestrales regulares. Es un reclamo para reducir la volatilidad de las tasas de interés y mejorar la transmisión de la política monetaria.
La calidad del ajuste y la vuelta a los mercados
El otro eje crítico del informe es la calidad del ajuste. Si bien los directores "elogiaron el impresionante progreso" y destacaron el logro del superávit fiscal primario, avisaron que los recortes directos deben mutar. El FMI reclama pasar de la contingencia a las reformas estructurales para cimentar el ancla fiscal.
El organismo exige "mejorar la equidad y la eficiencia de los sistemas tributario y previsional". Argumentan que el recorte en subsidios energéticos y la contención del gasto discrecional deben servir para compensar las presiones políticas —haciendo mención explícita a las "iniciativas de gasto del Congreso"— pero sin dinamitar la red de contención. El mandato es preservar el espacio para el "gasto social prioritario", considerado crítico para sostener la reducción de la pobreza y mantener la viabilidad del programa.
El titular del BCRA confirmó que el cepo a las empresas llegó para quedarse
La agenda de la deuda corona las exigencias. El comunicado subraya la importancia de asegurar un "acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales de capitales" para refinanciar las grandes obligaciones. El mensaje es lineal: Argentina necesita volver a emitir deuda externa genuina en Wall Street para pagar el capital que vence en el corto plazo y, como reza el texto sin sutilezas, "reducir gradualmente la exposición con el Fondo".
Por último, el organismo celebró la llegada de flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) atraídos por el nuevo marco legal, pero exigió "garantizar la transparencia en las adquisiciones y las privatizaciones", reclamando además el fortalecimiento de la independencia de los organismos de control.
AM/ML