El Riesgo País finalizó sus operaciones de este jueves 23 de julio de 2026 en 437 puntos básicos. Este valor marca el pulso de la confianza del mercado en los bonos soberanos del país denominados en dólares y es un indicador clave para la economía nacional y el acceso al crédito.
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De acuerdo con los datos del mercado reflejados por el portal especializado Rava Bursátil, el Riesgo País de Argentina cerró la jornada de hoy en 437 puntos básicos. Este nivel surge de la evaluación del rendimiento de los bonos soberanos argentinos en dólares en comparación con la tasa libre de riesgo que ofrecen los títulos del Tesoro de los Estados Unidos.
La cifra de cierre funciona como un termómetro diario y directo de la percepción que tienen los operadores financieros e institucionales respecto a la capacidad de pago del país en el corto y mediano plazo.

Qué es el Riesgo País
El Riesgo País es un indicador económico y financiero elaborado por el banco de inversión estadounidense JP Morgan Chase, cuyo nombre técnico es EMBI (del inglés Emerging Markets Bond Index, o Índice de Bonos de Mercados Emergentes). Su función principal es medir de manera estandarizada la diferencia de rendimiento —el spread o diferencial de tasa— que existe entre los bonos emitidos por el gobierno de un país en desarrollo, como es el caso de la Argentina, y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, los cuales son considerados universalmente como los activos de resguardo o "libres de riesgo".
La métrica de este índice se expresa habitualmente en puntos básicos. En este sistema de medición financiera, cada 100 puntos básicos equivalen exactamente a un 1 % de interés adicional. Es decir, si el Riesgo País de una nación cierra, como en este caso, en 437 puntos básicos, significa aritméticamente que los títulos de deuda soberana de ese país deben ofrecer un rendimiento de 4,37 puntos porcentuales por encima de la tasa que rinde un bono equivalente del Tesoro estadounidense, con el fin de compensar a los inversores por el riesgo de incumplimiento asumido.
La importancia de este número radica en su impacto directo, profundo y tangible sobre la economía real de un Estado. Un Riesgo País alto señala que los mercados internacionales desconfían de la solvencia del emisor, lo que se traduce de inmediato en una caída en el precio de los bonos y en tasas prohibitivas, bloqueando la toma de nuevo crédito. En contrapartida, un índice bajo es el reflejo de la confianza crediticia, una condición indispensable para facilitar la inversión extranjera directa, reducir el costo de fondeo para las empresas locales y fomentar un entorno de mayor estabilidad macroeconómica a largo plazo.