Desde que la administración de Néstor Kirchner saldó el total de la deuda con el Fondo Monetario
Internacional el 4 de enero de 2006 que ese organismo ya no tienen injerencias en el rumbo
económico local, sin embargo,
las directrices sigue entrando por Ezeiza.
Esta vez fue el director gerente del Fondo,
Rodrigo Rato, quien pidió al gobierno argentino que utilice todos los instrumentos
macroeconómicos a su disposición para
"permitir un aterrizaje suave" de su economía. Las expresiones de
Rato suenan a lo mismo que decir que prevea todas las condiciones necesarias para
evitar estrellarse durante los próximos años.
"Creemos que el Gobierno argentino debería utilizar todos los
instrumentos macroeconómicos a su disposición, es decir políticas fiscales,
monetarias y cambiarias,
para permitir un aterrizaje suave con un crecimiento sostenible y baja inflación",
explicó
Rato en una rueda de prensa.
El director gerente, que abandonará el cargo el 31 de octubre, recordó la existencia de
"presiones inflacionarias" en Argentina, como advirtió la víspera el FMI en sus
previsiones semestrales.
Ayer,
el organismo pronosticó que el
país debería crecer 5,5 por ciento en 2008
, mucho menos que en los últimos años, y que la
inflación podría alcanzar 12,6 por ciento en 2008, pese a las políticas de control
de los precios.
En el medio de las recomendaciones, apareció el ministro de Economía,
Miguel Peirano, quien arribará a los Estados Unidos en las próximas horas para
participar de la reunión anual del Fondo.
Envuelto en una nueva polémica con el organismo por la política económica a implementar en la
Argentina, Peirano deberá enfrentar a Rato para dejar en claro cuále es la posición del Gobierno
con respecto al futuro económico.
Charles Collyns, subdirector del departamento de análisis del FMI, sostuvo en
conferencia de prensa que
"la inflación subyacente en Argentina está
ciertamente en alza".
En consecuencia recomendó "usar la política macroeconómica para combatir la inflación", en
desmedro de acciones internas como por ejemplo los acuerdos de precios. Puntualmente dijo que
"las tasas de interés siguen siendo negativas en términos reales (porque están por debajo
de la inflación) y pensamos que hay maneras para subirlas".
Ante las polémicas declaraciones que reiteran los pilares fundamentales de las recetas
económicas del FMI libradas durante la década del '90,
Peirano replicó ayer estas observaciones generando un nuevo clima de confrontación con el
organismo.
"La recomendación de políticas de ajuste de parte del FMI es parte de la receta que ya
llevó en el pasado a años de estancamiento de nuestra economía", señaló el ministro antes
de partir rumbo a Washington.
"El FMI quiere que bajemos los niveles de actividad, de consumo, que enfriemos la economía,
y así, volver a la lógica de los ajustes", agregó.
Fuente: DyN
FMI sugirió pensar un "aterrizaje suave" de la economía
Con un pie afuera del organismo, Rodrigo Rato recomendó "utilizar todos los instrumentos macroeconómicos para permitir un crecimiento sostenible y baja inflación". Peirano no pisó EE.UU. y ya recibió nuevas advertencias.