Sólo el mal olor le presentó oposición en el Senado. Por eso, tras los incidentes con las bombas
de olor que obligaron a los senadores a ir a un cuarto intermedio (Ver nota vinculada),
la cámara Alta convirtió hoy en ley el proyecto que crea un Régimen Promocional para la
Exploración de Hidrocarburos, que se aplicará en todas las provincias argentinas y en la
Plataforma Continental, otorgando nuevas áreas y beneficios impositivos a las empresas que opten
por adherirse a la propuesta.
La votación fue ganada por el oficialismo
por 35 votos contra 21 de todo el arco opositor que cuestionó los incentivos
otorgados a las explotadoras y la imposibilidad de que la autoridad de aplicación de la ley sean
las provincias.
La norma permitirá al oficialismo otorgar la concesión de nuevas áreas de explotación de hidrocarburos, con la excluisiva condición de que las empresas se asocien a la estatal Enarsa.
En caso de accedan, tendrán a una serie de beneficios fiscales, como la devolución anticipada del IVA y la amortización acelerada de los bienes de capital, con lo cual podrán adelantar las deducciones del impuesto a las ganancias. Además, quedarán exentos del pago de los derechos y todo otro tipo de gravamen o tasa estadística relacionada con la importación de materiales para el desarrollo de sus actividades.
En Diputados. A medidados del mes pasado, la ley tuvo media sanción envuelta en
fuertes críticas de la oposición, que rechazó el proyecto con un argumento compartido: el carácter
innecesario de destinar recursos fiscales a empresas con amplios márgenes de ganancias.
"Se pretende poner los recursos de los argentinos en favor de los beneficiarios que saquearon
el recurso estratégico del petróleo y, con un barril a 70 dólares y ganancias siderales, ahora
resulta que la posibilidad de explorar depende de transferirles recursos públicos", había
denunciado entonces denunció Claudio Lozano (CTA).
"Es una entrega igual a la venta de YPF", había sostenido la diputada de ARI, Elisa Carrió.
Es un proyecto "muy malo que no promueve emprendimientos sino empresas", había reclamado, en la
misma sintonía el justicialista, Jorge Sarghini.